Este sitio es para toda persona nacida en esta hermosa tierra. Para todo aquél que se sienta orgulloso por su comuna. para el que sigue aquí, para el que está lejos y para los que de una u otra forma se les ha impregnado en la memoria el nombre de Nacimiento. Más de cuatrocientos años de historia forjaron nuestras raíces, de aquí surgieron patriotas forjadores de nuestra independencia, artistas, escritores, congresistas, héroes, deportistas, nacimentanos de corazón.

Aquí está tu espacio, tu cita con la historia, con el presente y el rincón de los recuerdos y la posibilidad de expresar tus sentimientos por tu pueblo, tu opinión nos interesa, no dejemos en el olvido este pedazo de tierra con una de las historias más extensas e importantes de nuestra patria.
Cada pueblo, cada país, incluso cada persona le asigna importancia a algún tipo de recuerdo. Practicar el ejercicio de mirar hacia atrás es para entendernos mejor, pues el pasado a menudo nos ofrece las claves necesarias para desenvolverse en forma adecuada y exitosa en el presente.
La Historia busca recrear esas vidas y experiencias de esos antepasados, pero no con un mero afán de curiosidad, sino con un espíritu crítico que permita ir descubriendo el legado de los que ya no están. Ahí en el acto de recordar, está la conexión con nuestras raíces, con nuestra Historia.
La historia de más de cuatro siglos de Nacimiento, nos muestra que somos una comunidad muy amplia, que tiene raíces en las civilizaciones precolombinas, la irrupción europea trastocó la historia, el choque de dos identidades con pocos elementos en común, modificó el modo de ser de ambos grupos, configurando la nueva identidad mestiza. El descubrimiento del Nuevo Mundo, marcó un hito en la historia de la humanidad. Todo un continente se moviliza desde la vieja Europa a colonizar estas tierras, impregnándolas con sus tradiciones, costumbres, idiomas y mezclándose en el surgimiento de una nueva raza. Lo que hoy somos, casi como el producto de la fantasía sucedió en esta región hace ya más de 4oo años, como resultado de la audacia de los conquistadores y la pujante y tesonera fuerza de los caciques araucanos. Fue aquí donde la lanza y la espada se encontraron para formar un nuevo pueblo.
"Los pueblos que no conocen su historia, sus errores y sus aciertos, pierden conciencia de sus destinos y los que se apoyan en las tumbas gloriosas de sus antepasados, son los que mejor preparan el porvenir".
Te invito a conocer nuestra historia, eres bienvenido.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

DON JULIO FRANCISCO HEMMELMANN DUCOMUN (1916-1988)


Hijo de padre alemán y madre francesa, nació en Temuco el 24 de abril de 1916. Vivió sus primeros años en Lumaco antes de trasladarse a la provincia de BioBío con Emilio, uno de sus hermanos mayores. Llega Nacimiento a los 19 años, lleno de anhelos de triunfo. El propósito era uno en particular: trabajar en un rubro de la cerámica.
Contrajo matrimonio con Yolanda Bernasconi, con quien tuvo tres hijas y un hijo. Además, fue padre de un quinto varón, por quien se preocupó de la misma forma que el resto de sus  hijos.
La historia de Julio F. Hemmelmann D., está marcada por un destacado desempeño en la agricultura y la cerámica de Nacimiento; pero por sobre todo resalta su vocación de servicio público que le permitió relacionarse con gran parte de la comunidad nacimentana, incluso lo situó en la alcaldía de esta localidad durante dos períodos en la década del ´60.
PROMOTOR DE LA CERÁMICA
En la comuna de Nacimiento, en la primera mitad del siglo XX la cerámica encontró un escenario ideal en las condiciones naturales de la greda y arcilla del subsuelo, para convertirse en una de las actividades más importantes a lo largo de los años. No obstante, no bastó el regalo de la naturaleza para la consolidación de esta actividad. La calidad de las gredas y las actividades alfareras atrajeron a don Julio y su cuñado Bartolomé Serra, quienes con mucha dificultad lograron instalarse en 1932. En un comienzo, la actividad se centró en la producción de cacharros de greda, y más tarde, en 1939, la producción de loza fue paulatinamente reemplazada por tejas. Años después se fueron instalando diversas fábricas de cerámica dedicadas a la producción de variados productos como tejas, ladrillos, baldosas, baldosines y enchapes destinados a la construcción. Asimismo, la oferta incluía objetos cerámicos para jardinería y decoración. Tras 16 años trabajando en la fábrica “La Rivera”, que había fundado Bartolomé Serra.
Después de muchos esfuerzos Julio Hemmelmann se sumó a la sociedad que ya constituían Arturo Sheffield (agricultor de nacionalidad inglesa) y Francisco Giordana (constructor italiano e hijo de ceramistas). Ocupando el lugar que había dejado el Sr. David Barr. Con ellos trabajó hasta 1988, año en que falleció.
EL ALCALDE DEL PUEBLO
A la par de sus actividades agrícolas y de la industria de la cerámica, Julio Hemmelmann comenzó a involucrarse en lo que sería su gran vocación de servicio y el recuerdo que la historia dejaría estampado: el servicio público.
Fue elegido en 1960 a 1963:
 ALCALDE: Julio Francisco Hemmelmann  Ducomun (Partido Radical)
1° Regidor: Tomás Varela (Partido Liberal)
 2° Regidor: Andrés Gallegos Bizama (Partido Radical)                                  
3°  Regidor: Celedonio Medina Reyes (Partido Conservador Unido)
 4° Regidor: Víctor Eugenio Toledo (Partido Socialista)
 5° Regidor: Violeta Benavente (Partido Radical)
6° Regidor:   Armando Castillo López (Partido Radical).
Nuevamente asumió como primera autoridad comunal desde 1963 a 1966.
ALCALDE: Julio Francisco Hemmelmann  Ducomun (Partido Radical)
1° Regidor: Víctor Eugenio Toledo (Partido Radical)
2° Regidor: Celedonio Medina Reyes (Partido Conservador Unido)
3° Regidor: Andrés Gallegos Bizama (Partido Radical)
4° Regidor: José Zavala Ríos (Partido Demócrata Cristiano)
5° Regidor: Tomás Varela (Partido Liberal)
6° Manuel Bunster Correa (Partido Liberal)
Durante sus  períodos alcaldicios, Hemmelmann dedicó esfuerzos a diversos temas que concitaban un alto interés ciudadano. Por una parte, según consigna el periódico nacimentano “El Fuerte”, durante su gestión.
·         Se desarrolló un plan de implementación de alcantarillado y pavimentación urbana
·         Se arregló el servicio de urgencias del Hospital de Nacimiento
  • · Se habilitó el camino Nacimiento – Los Ángeles
  •   Se creó la filial de la Cruz Roja
  • · Se impulsó la creación del puente carretero
  • · Se planteó la necesidad de restaurar el Fuerte Histórico de la comuna
  • ·  Se inauguró el servicio telefónico para la comuna

Como miembro del Rotary Club, tuvo la oportunidad de luchar por el establecimiento del Liceo de Nacimiento, que en un principio fue particular. Se fundó en abril de 1958 y tres años después, el diputado  Sr. Manuel Rioseco Vásquez logró su traspaso al sistema fiscal.
Sin embargo, una de sus grandes apuestas fue la de apoyar y promover la llegada a la comuna de la gran industria forestal, en ese entonces la papelera Inforsa, que comenzó a operar a fines de noviembre de 1961.
PRESENCIA EN EL ÁMBITO DE LA SALUD
Además de su marcado sentido social, Julio Hemmelmann es recordado por el respaldo que otorgó al desarrollo de la salud comunal. Muestra de lo anterior lo constituye el Centro de Salud Familiar (CECOF) que lleva su nombre y que comenzó funcionando en calidad de “posta” hace más de 30 años en el sector El Pinar de Nacimiento. Los terrenos donde se emplaza este centro de salud fueron donados por el ex alcalde y en un esfuerzo conjunto entre la comunidad de Nacimiento, su municipio y el Servicio de Salud del Biobío, las nuevas dependencias fueron inauguradas en enero de 2007.

Biografía gentileza de su nieta la Sra. Verónica Hemmelmann.

sábado, 24 de noviembre de 2012

RAMÓN BELISARIO BRICEÑO O’RYAN


Nació en Santiago en 1858. Hijo de Pedro Juan de Arévalo Briceño y de Francisca Javiera Vincenti  O´ryan de los Ríos. Se dedicó al periodismo y fundó el periódico “El Album Literario”. Fue redactor del diario “El Independiente” desde 1884 y de “La Unión” de Valparaíso.
Fue Gobernador de Nacimiento y de Coronel. En febrero de 1903 fue nombrado Intendente de Llanquihue y el 25 de febrero de 1904 fue nombrado Intendente de Linares, permaneciendo en el cargo hasta el 9 de agosto del mismo año.
Fue Miembro del Círculo de Amigos de las Letras. Casó con Esperanza O´ryan Montt (hija de Ramón Vincenti  O’ryan de los Ríos y de Mercedes Montt Gómez), tuvo 3 hijos.
Biografía gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico, don Manuel Espinoza Llanca.

JOSÉ MIGUEL DEL ALCÁZAR RODRIGUEZ Y ZAPATA, COMANDANTE DEL FUERTE DE NACIMIENTO EN 1814



Nació en Valdivia en 1744. Hijo de Andrés del Alcázar y de Feliciana Rodríguez y Zapata Sanhueza. En 1756 ingresó al ejército como Cadete del Batallón de Infantería de Concepción y participó en las Campañas de la Araucanía.
El 7 de agosto de 1758 ascendió a Subteniente y el 9 de abril de 1785 ascendió a Teniente. El 22 de marzo de 1793 ascendió a Capitán.
“Fue uno de los oficiales más antiguos y de mayor grado que abrazó con entusiasmo la causa de la Independencia y que a pesar de los años sirvió con brillo y valor durante la Patria Vieja” (Virgilio Figueroa).
El 14 de agosto de 1813 ascendió a Teniente Coronel Graduado y fue Comandante del Batallón de Infantería de Concepción.
En 1814 fue nombrado Comandante de Armas de Nacimiento, en donde fue atacado por tropas realistas superior en número. Se defendió heroicamente y fue herido de gravedad, siendo tomado prisionero con toda la guarnición. Sus bienes fueron confiscados y fue desterrado a la isla Quiriquina. En 1817 logró escapar de este presidio y se reincorporó al ejército patriota con el grado de Teniente Coronel.
Falleció en Concepción el 22 de marzo de 1819. Casó en Purén el 30 de septiembre de 1764 con María Serafina Villagra teniendo 7 hijos ( José Antonio, José María, Bernardina, Tránsito, María Mercedes, Pedro y Andrés).

Biografía gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca.
www.nacimentotumemoria.blogspot.com

ABEL GÓMEZ OLIVARES, GUERRA DEL PACÍFCO Y GUERRA CIVIL DE 1891




Nació en Nacimiento el 1° de enero de 1849. El 30 de marzo
de 1868 ingresó a la Escuela Militar.
Participó en la Guerra del Pacífico como Teniente del Regimiento de Artillería N°1.
El 27 de septiembre de 1879 ascendió a Capitán del Regimiento de Artillería N°2.
Luchó heroicamente en la batalla de Tacna el 26 de mayo de 1880 y en la toma del Morro de Arica el 7 de junio del mismo año.
El 3 de diciembre de 1880 ascendió a Sargento Mayor Graduado del Regimiento de Artillería N°2 y luchó heroicamente en las batallas de Chorrillos y Miraflores el 13 y 15 de enero de 1881.
El 1° de febrero de 1884 ascendió a Teniente Coronel Graduado y fue nombrado Segundo Comandante del Regimiento de Artillería N° 2.
Al estallar la Guerra Civil de 1891 apoyó al gobierno de don José Manuel Balmaceda. Ascendió a Coronel y fue nombrado Comandante del Parque de Artillería de la División “Concepción”.
Luchó en la batalla de Concón el 21 de agosto  y en la batalla de Placilla el 28 de agosto de 1891.
Triunfante la revolución sufrió persecución y fue dado de baja del ejército. Falleció en Iquique el 12 de julio de 1912. Casó con Claudina Bordeux y tuvo 1 hijo (Carlos).

Biografía gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca.

MANUEL BUNSTER VILLAGRA Y MANUEL BUNSTER CARMONA


MANUEL  BUNSTER  VILLAGRA
Nació en Nacimiento en 1863. Hijo de José Bunster y Lucinda Villagra.
Estudió en Concepción y luego su padre lo envía a estudiar a Inglaterra y Francia, a su regreso a Chile estudió leyes en la Universidad de Chile y se recibió de abogado.
Fue administrador del Hospital de Angol y presidente del Banco de Concepción. Fue Regidor de Angol. Militó en el Partido Liberal y fue elegido Diputado por Angol, Traiguén y Collipulli desde 1891 a 1894. En 1902 fue Director del Club Hípico de Concepción y fue Socio Director del Club Hípico de Santiago.
En 1923 fue nombrado Director del Banco Hipotecario de Chile y se dedicó a la industria maderera siguiendo los pasos de su padre.
Organizó la Compañía Molinera El Globo y la Compañía Maderera El Sol.
Fue Director del Banco de Chile en 1923 a 1934  fue nombrado además Director de la Compañía Nacional de Seguros de Santiago, de la Compañía Azucarera de Tacna y Presidente de la Compañía de Seguros La Mapocho. Fue socio del Club la Unión.
 Falleció en Viña del Mar el 13 de febrero de 1934. Casó con Laura Carmona Ibieta (hija de Lisandro Carmona Trincado y de Luisa Ibieta Rioseco), tuvo 4 hijos, entre ellos Manuel.


MANUEL  BUNSTER  CARMONA
Nació en Concepción el 25 de Noviembre d 1911. Hijo de Manuel Bunster Villagra y de Laura Carmona Ibieta. Estudió en el Instituto Andrés Bello de Santiago y en Inglaterra.
Se dedicó a la agricultura junto a sus hermanos en Malleco y militó en el Partido Liberal. Fue Regidor de Nacimiento en 1935 a 1938 y Regidor de Negrete de 1953 a 1956, de 1956 a 1960 y de 1960 a 1961. Fue elegido Diputado por Mulchén, Laja y Nacimiento de 1961 a 1965 y fue nombrado miembro de la Sociedad Nacional de Agricultura.
Falleció en Santiago el 14 de junio de 1985. Casó el 4 de mayo de 1935 con Gabriela Paloma Correa Muñoz ( hija de Felipe Correa y de Rebeca Muñoz), teniendo 4 hijos (entre ellos Manuel y Verónica).

JUAN DE DIOS BULNES Y QUEVEDO


Nació en Concepción en 1761. Hijo de Toribio Alfonso Bulnes Corces y María Quevedo y Hoyos Obando.
Estudió en el seminario de Concepción y en 1785 se ordenó sacerdote. Fue Capellán de la guarnición de Nacimiento y luego Párroco de Talcahuano.
Al estallar el movimiento de Independencia, se plegó a la causa realista y en 1812 huyó a Lima. Regresó a Chile con la expedición del Almirante Antonio Pareja y fue nombrado Párroco de Valdivia.
Volvió a huir al Perú en 1813, para regresar a Valdivia con la expedición del Coronel Mariano Osorio. Fue cura de Talcahuano durante la Reconquista Española y en 1816 fue nombrado Canónigo de de la Catedral de Arequipa.
Después de la batalla de Ayacucho se embarcó hacia España y en 1825 fue nombrado Comendador de la Orden de Isabel la Católica y nombrado Canónigo de la Catedral de Oviedo.
Falleció en Oviedo en 1840.
Biografía gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca.

lunes, 19 de noviembre de 2012

MANUEL JOSÉ BULNES Y QUEVEDO



Nació en Concepción el 16 de junio de 1767. Hijo de Toribio Alfonso de Bulnes y Corces y de María Quevedo y Hoyos Obando. El  14 de octubre de 1779 ingresó al ejército como Cadete del Batallón de Infantería de Concepción y participó en la guerra de Arauco. El 13 de diciembre 1786 ascendió a Alférez y fue nombrado Comandante de Armas de Talcahuano y en 1788 fue destinado a la guarnición de Nacimiento.
El 2 de octubre de 1791 fue nombrado Comandante de Armas de Colcura y al año siguiente fue nombrado Comandante de Armas de San Pedro. El 6 de 1793 ascendió a Teniente y fue destinado a la guarnición de Juan Fernández.
El 14 de mayo de 1799 ascendió a Capitán y fue destinado a la guarnición de San Carlos. En 1810 fue comisionado por el gobierno de Francisco Antonio García Carrasco para apresar y trasladar a su embarque al Perú a Bernardo Vera y Pintado, Juan Antonio de Ovalle y José Antonio de Rojas. Más tarde colaboró con los Patriotas en las campañas de la Patria Vieja como ayudante del General  José Miguel Carrera.
En 1813 ascendió a Teniente Coronel y participó en el sitio a Chillán en agosto de ese año. Debido a las luchas internas entre patriotas desertó y se plegó a la causa Realista en julio de 1814.
Durante la Reconquista española ascendió a Coronel de Infantería y en 1815 fue nombrado organizador y Comandante del Batallón “Cazadores de Chile”. Fue destinado al Perú y más tarde luchó en la Batalla de Maipú el 5 de abril de 1818 como Ayudante del General Mariano Osorio.
Poco después participó en las primeras campañas  de la Guerra a Muerte y en 1819 se embarcó al Perú. Participó en las Campañas de la Sierra. Falleció en Lima en 1821, víctima de una enfermedad contraída en la campaña.
Casó en Concepción en 1793 con María del Carmen Vial (Hija de José María Prieto Sotomayor y de María del Carmen Vial Santelices), teniendo 4 hijos; María del Carmen, Miguel, Francisco y Manuel Bulnes Prieto.


NOTA: Biografía gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca

miércoles, 7 de noviembre de 2012

UN CAFÉ FRENTE AL ENEMIGO


UN CAFÉ 
FRENTE  AL  ENEMIGO
GUERRA DEL PACIFICO 1879-1884
El 12 de enero de 1881 el Ejército Peruano, que había organizado el Dictador, Generalísimo y Protector don Nicolás de Piérola, ocupaba las formidables y al parecer inexpugnables posiciones de Chorrillos, cuyo flanco derecho se apoyaba en el famoso Morro Solar, a cuya base, inabordable por el lado del mar, iban a morir las tranquilas y azuladas olas del Pacífico.
Todas las alturas, desde el mencionado Morro hasta la cerrillada de San Juan, estaban no solo erizadas de cañones, sino también sembradas de minas explosivas y cruzadas de fosos.
Sobre estas alturas y detrás de los fosos, trincheras de sacos de arena, minas y demás elementos defensivos, permaneció agazapado y con el ojo avizor y el oído aguzado para percibir cualquier ruido sospechoso, el ejército que el Dictador había aglomerado en número de 20.000 hombres dispuestos resueltamente a defender hasta la muerte la orgullosa y opulenta capital limeña del empuje de los chilenos que, en número inferior, habían acampado al pie de tan formidables defensas en la tarde de ese día, para atacar y rendir al amanecer del día del 13 de enero. El Napoleón peruano, antes de abandonar Lima, había jurado, a la usanza de los romanos, vencer o perecer en la demanda.
Mientras tanto el ejército chileno había aprovechado las sombras de la noche para desplegar sus efectivos con arreglo al plan que había acordado y resuelto su Estado Mayor.
El Regimiento de Caballería “Carabineros de Yungay”, al mando del Coronel don Manuel Bulnes Pinto, había recibido órdenes para pernoctar en el costado derecho de nuestra línea, protegido de la vista y de la ofensiva enemiga, por un alto barranco cortado a pique y de ahí, en una espaciosa hondonada arenosa, había echado pie a tierra a las doce de la noche y con la brida atada al brazo, los jefes, oficiales y soldados.
Luego se tendieron sobre la húmeda arena para descansar algunas horas y reparar las fuerzas que iban a ser tan necesarias al amanecer, momento fijado para el ataque.
Entre los jóvenes oficiales del Regimiento se distinguía uno de ellos por su carácter festivo y bromista, a la vez que sereno y disciplinado en los actos de servicio, el Teniente don Manuel Fornés, cuyo único defecto físico consistía en que tartamudeaba más de lo necesario a consecuencia de un susto que, según él decía, lo había hecho pasar un perro bravo en su adolescencia.
En la histórica noche en que nos referimos, el teniente Fornés, como todo el Regimiento, se había acomodado un confortable lecho en la arena, para lo cual su asistente que era todo un “peine”, el rey de los asistentes, como lo llamaban todos, le había acomodado con su sable una verdadera sepultura, en la que se acomodó el oficial tal como si se encontrara en el más mullido lecho de su lejana tierra. De ahí a dormirse y roncar fue cuestión de minutos.
Para la seguridad del ejército y para no denunciar al enemigo los movimientos y la presencia exacta de nuestros soldados, el General en Jefe don Manuel Baquedano, había hecho saber en la orden del día a todo el ejército, que era estrictamente prohibido fumar, hablar fuerte y hacer ruidos innecesarios, que pudieran ubicar nuestros batallones, que en tal caso se expondrían a ser ventajosamente cañoneados por las baterías peruanas.
Y era tan estricto en exigir  el cumplimiento de sus órdenes el General Baquedano, que conminaba con ser pasado por las armas al soldado u oficial que no respetara  lo ordenado.
A las dos de la madrugada, todo el ejército chileno ocupaba las posiciones que se le habían señalado y las tropas reposaban en el más absoluto silencio, a tal extremo, que nadie se habría figurado que al pie de aquellas formidables alturas acampasen cerca de 14.000 soldados, con caballería y artillería, listos para emprender al alba una de las más sangrientas y terribles batallas de aquella larga guerra.
El Teniente Fornés dormía cuando sintió que alguien le tiraba de una pierna, al mismo tiempo que oyó la voz de su fiel asistente que le decía muy quedo; Mi Teniente, ya está el café listo!
Oír esto y ponerse en pie, echando mano de su sable, fue todo uno, pues se le vino en el acto a la memoria la orden que no se podía fumar ni mucho menos prender fuego, bajo pena de la vida.
_ ¡Qué dices desgraciado!_ gruñó Fornés encolerizado_ ¿has prendido fuego para hacer café?
_ Si, mi teniente --contestó el leal servidor—pero  hemos hecho un fuego subterráneo, a lo minero…
Replicó el Teniente, --¿no sabes que hay orden de fusilar al que infrinja la orden del General?
--Sí, mi Teniente, pero la cosa ha sido tan bien hecha, que ni el General ni nadie, fuera de usted y otros asistentes, lo llegarán a saber nunca.
Acompáñeme, mi  Teniente y se convencerá de  que no hay peligro y en cambio se servirá usted una buena cachucha de rico café hirviendo, de legítimo poroto.
El Teniente Fornés estaba a todo esto medio yerto y mojado desde la coronilla hasta los  talones de la famosa “camanchaca”, que es una niebla espesa y húmeda, capaz de trasminar de frío a una osa polar. Pensó que era su deber averiguar cómo se habían atrevido a infringir las terribles órdenes superiores aquellos desalmados asistentes, a los cuales era necesario castigar ejemplarmente  después de la próxima batalla, si es que el plomo enemigo no les evitaba tal afrenta.
A gatas, el asistente y el oficial, llegaron en pocos minutos al borde de la quebrada,  donde el cerro formaba un murallón de tierra cortada a pique. Con gran asombro el oficial vio que a modo de labor minera, se internaban en la tierra unos tres o cuatro metros, en forma de zigzag. En el fondo de aquel endiablado dédalo, habían encendido una regular hoguera, sobre tres piedras, hervía y humeaba un tacho, del que se escapaban los agradables e incitantes vaporcillos del café, que aunque fuera de porotos, en esos instantes podía confundirse con de un legítimo Moka, o con el no menos aromático de las sierras bolivianas de Caravalla.
Ante tan espléndido y no soñado “panorama” y el tufo del cafecillo aquel dio al traste con la disciplina y con el ukase mortal del señor General en Jefe.
Dos cachuchas de café, rociado con un tanto de pisco de Ica, cuya provisión no descuidaban aquellos asistentes tan alentados, contribuyeron a borrar de la cabeza del Teniente los negros propósitos de castigos ejemplares que había proyectado, como justa y dolorosa medida disciplinaria.
Pero el Teniente era demasiado buen camarada para dejar sin participación a su alentado Capitán, que lo era el valiente y esforzado don Juan Ramón Terán, oficial que tenía fama de ser tan terrible sableador en la batalla como estricto observante de la disciplina y pensando que aún había raciones de café, mandó en comisión a su asistente para citar al Capitán a la escondida cueva. Al poco rato y a gatas, como el Teniente, hizo su entrada en ella el terrible Capitán, que al ver la hoguera y el café y al recordar la orden del General, principió por echar contra el Teniente y los soldados que se habían atrevido a infringir las órdenes, el más tremendo y cargado “café”, de que se tenía memoria en los anales del disciplinado Regimiento “Carabineros de Yungay”.
--Mi Teniente Fornés! –rugió el Capitán—es usted responsable de esta falta a las órdenes superiores y mañana, después de la batalla, se presentará arrestado en banderas para responder de esta falta.
--A la orden, mi Capi… Capi… Capitán, contestó el Teniente, sorbiendo su tercera y última cachucha de café, pero esto no  qui… quita que… que usted se sirva un tra… tra… traguito de café para desentumir el frío, que yo mañana haré lo posible pa… pa… para no darle trabajo al Con… Con… Consejo de Guerra.
Y de ahí que el bravo y terrible Capitán Terán, famoso por su estrictez, al sentir el tufillo de aquel endiablado brebaje y el vaho del excelente piscolabio que le llegaba tentador y aromatizado, cayó también en la tentación de probarlo y una tras otra se sorbió dos de aquellas tentadoras cachuchas, al terminarlas y limpiarse el frondoso mostacho, que en aquellos tiempos constituía el marcial adorno de los militares, se acordó a su turno de que su mayor, que lo era don Manuel R. Barahona, podía quizás compartir con ellos la responsabilidad de aquel flagrante pecado militar y un nuevo asistente partió también a gatas y en comisión para convocar al señor Mayor del heroico Regimiento, a la cueva misteriosa, en donde se había dado al traste con las órdenes del ilustre General en Jefe, don Manuel Baquedano.
Así como habían llegado el Teniente y el Capitán, hizo su entrada en la cueva a gatas y con el sable a la rastra, el Mayor don Manuel Barahona.
Si grande y justificada fue la indignación del Capitán, el estallido de enojo del Mayor fue como la erupción de un volcán y conminó a esos subalternos que así, con tanta audacia como cinismo, se permitían agravar su falta, invitándolo a él, al tercer jefe del Cuerpo, a coopera en tamaño delito.
Pero el tufillo aquel y las caras de santos mocarros que habían adoptado los delincuentes, influyeron de tal modo en el espíritu del Mayor, que mandando a los cien mil de a caballo, la dignidad de su rango, cayó también en la tentación y se tomó una buena cachucha de café.
Lo mismo que el Teniente y al Capitán, se le ocurrió que el 2° jefe, el Teniente Coronel Graduado don José Miguel Alcérreca, bien merecía también ser pasado por las armas por aquel delito que, con ser tan grave, tenía la cualidad de calentar el cuerpo y confortar el espíritu.
Ahora fue el turno del  Teniente Fornés quien recibió el encargo de ir donde el bravo Alcérreca, que embozado en su amplia capa de caballería se paseaba a grandes pasos, tratando de desentumecer sus miembros ateridos por la terrible camanchaca.
Más… el bravo Fornés perdió el valor al recordar que el 2° jefe de los Carabineros, era aquel soldado, que ha semejanza de los mariscales de Napoleón, no entendía de que alguien pudiera llegar a cometer una falta contra la disciplina y el honor militar y en cuatro patas y como el criminal que rodea y acecha a la víctima, llegó a pocos metros de donde se paseaba el Comandante, se le atrofiaron las piernas, le flaqueó el corazón y dando un rodeo más que prudente, iba a emprender una vergonzosa retirada cuando el Comandante lo alcanzó a percibir, desenvainó el sable no poca fue la sorpresa al encontrarse con el Teniente don Manuel Fornés, de la 1° compañía del segundo escuadrón, que trataba de escabullir el cuerpo.
--¿Qué significa esto, Teniente Fornés?, preguntó el Comandante Alcérreca al oficial, que fiel al respeto y a la disciplina se había puesto en dos pies, ¿no sabe usted que está estrictamente prohibido que los oficiales se separen por ningún motivo de sus Compañías?
Contestó el Teniente, --Es, es, es, que mi Coman…Comandante que, que, yo venía pa… pa…para ofrecerle una, una tacita de ca… ca…café, mi Co… Co… Coman…dante…
--¡Usted debe estar loco o soñando, mi Teniente; váyase a dormir y déjese de tacitas de café, mañana después de la batalla se presenta arrestado en el cuerpo de guardia!
--Co… co…conforme mi Coman…Coman… dante…, seguramente yo, yo, es… es… estaba soñando.
El Teniente Fornés se fue renegando de haber tenido la peregrina idea de ofrecerle al Comandante una taza de café con excelente pisco, cuando la orden del día había prohibido hasta fumar a los 14.000 hombres que formaban el glorioso Ejército de Chile.
Y he ahí como el 2° Comandante y también el Coronel  don Manuel Bulnes no disfrutaron el  haber calentado el cuerpo con aquel famoso café clandestino horas antes de la memorable Batalla de Chorrillos.
Aquel día 13 de enero de 1881, el Capitán don Juan  Ramón Terán Ruiz, nacido en Nacimiento,  entregaría heroicamente su vida combatiendo por nuestra Patria. Había participado en el Combate de Buenavista el 18 de abril de 1880, en la Batalla de Tacna el 26 de mayo de 1880, en el Asalto y Toma de Arica el 7 de junio de 1880 y finalmente en la Batalla de Chorrillos el 13 de enero de 1881.
 Parte de Guerra del Coronel Bulnes: “Este resultado ventajoso para las armas de la Patria, no se obtuvo sin que tuviéramos que lamentar algunas dolorosas y sensibles pérdidas, entre ellas las del bravo y valiente Capitán Terán y otros individuos de tropa, que pagaron noblemente su tributo de amor a la patria y a la gloria de su bandera”
Lima, 20 de enero de 1881.
Libro: Crónicas de Guerra, Relatos de un Ex Combatiente de la Guerra del Pacífico y la Revolución de 1891 del Mayor de Ejército don J. Arturo Olid, tripulante de la Covadonga.
Parte de Guerra: Coronel don Manuel Bulnes Pinto, del Regimiento Carabineros de Yungay.

www.nacimientotumemoria.blogspot.com

lunes, 22 de octubre de 2012

BATALLÓN MOVILIZADO DE NACIMIENTO GUERRA CIVIL 1891


PERTENECIENTE A LA DIVISIÓN  CONCEPCIÓN

PLANA MAYOR:

COMANDANTE: Zenón Canales

SARGENTOS MAYORES: Gerardo Pelissier y Arturo Fuentealba

CAPITANES AYUDANTES: Emilio Gana O. y Elías Elgueta

CONTADOR: Floridor Bravo

PRIMERA COMPAÑÍA:

CAPITÁN: Joaquín Díaz Garcés.

TENIENTE: Néstor Ehijos Gallegos

SUB TENIENTES: Víctor Carrasco y Carlos Gana O.

SEGUNDA COMPAÑÍA:

CAPITÁN: Antonio García

TENIENTE: Nemesio Martínez

SUB TENIENTES: César Ehijos Gallegos y Víctor Manuel Villagrán

TERCERA COMPAÑÍA:

CAPITÁN: Manuel Florín E.

TENIENTE: Guillermo Terán

SUB TENIENTES: Erasmo Velozo y Luis R. Manzano

CUARTA COMPAÑÍA:

CAPITÁN: Carlos Federico de la Barra Ruiz

TENIENTE: Alcibíades Vera

SUB TENIENTES: José Patricio Arancibia y Abraham Cerda

SOLDADO: Lisandro Riquelme

NACIMENTANOS EN REGIMIENTOS DE LÍNEA

CORONEL: Abel Gómez Olivares, Comandante del Parque de Artillería de la División "Concepción"


CAPITÁN: Armando Terán Lavín, Regimiento 2° de Línea Tacna.


FUENTE: “La Guerra Civil de 1891”, de Francisco Javier Díaz V. Tomo  N° 1 “La Campaña del Norte” , publicado en 1942.
Información enviada por Rodrigo Ignacio Riquelme González.

martes, 9 de octubre de 2012

BATALLÓN MOVILIZADO DE NACIMIENTO DE LA GUARDIA NACIONAL



Los orígenes de la GUARDIA NACIONAL se remontan a las milicias coloniales, conformadas por los vecinos en armas para defenderse de los bandidos, sublevaciones indígenas, hacer guardia y prevención policial en las ciudades, cobrando especial relevancia como auxilio del Ejército Español.
Durante la guerra de Independencia fueron la base de conformación del Ejército Patriota y del Ejército Libertador de Los Andes.
Consolidada la Independencia, en 1825 se creó oficialmente la Guardia Nacional a la que debían servir como voluntarios, durante 10 años todos aquellos hombres que no cumplieran funciones religiosas, públicas o de utilidad pública (panaderos, bomberos, etc.) Sin embargo, esta no tuvo un desarrollo significativo sino hasta la gestión ministerial de don Diego Portales, cuando cobró especial importancia y desarrollo, convirtiéndose en un contrapeso militar al Ejército de Línea, en caso que surgiera un caudillaje militar en su interior que atentara contra el sistema político.
El accionar de la Guardia Nacional era considerado vital ante un ejército de línea,  pequeño y de bajo costo, por el auxilio que prestaban en el patrullaje rural, resguardando cárceles y otras labores, como asimismo por contemplar una reserva militar de 30 mil hombres que podían ser movilizados en caso de emergencia nacional.
Así, la constitución de 1833 contempló la obligación de servir en las milicias y se estableció en el presupuesto nacional su financiamiento permanente. Del mismo modo, los milicianos, entre 14 y los  50 años, fueron obligados a recibir instrucción militar una vez a la semana y a costearse su propio uniforme.
Posteriormente durante el gobierno de don Manuel Bulnes Prieto, se dictó un decreto (10 de octubre de 1845) que vinculó y subordinó la gestión de la Guardia Nacional al Ejército de Línea, estableciendo una Inspección General en ella conformada por oficiales que debían velar por su correcto  funcionamiento y progreso.
La Guardia Nacional también sirvió como contingente electoral forzado de los sucesivos gobiernos. Esta estrecha ligazón con la Moneda explicó que los “Cívicos”, como fueron llamados sus miembros, optaran siempre por defender los gobiernos constituidos, incluso contra organizaciones en las que muchos participaron, como en el levantamiento de la Sociedad de la Igualdad, de abril de 1851.
De cara al exterior, su aporte fue trascendental en la guerra contra la Confederación Perú- Boliviana, en la ocupación de la Araucanía, en la Guerra del Pacífico y en la Guerra Civil de 1891.
La modernización de Ejército de fines del siglo XIX  y la instauración del Servicio Militar Obligatorio en 1900 marcó su declive. De esta manera terminó un ciclo en que junto al Ejército, la Guardia Cívica fue un pilar de la defensa terrestre del Estado chileno en el siglo XIX.
Gentileza de Rodrigo Ignacio Riquelme González.
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sábado, 4 de agosto de 2012

JOSÉ CIENFUEGOS SILVA


           
n  Nació en Talca en 1790.
n  El 16 de marzo de 1812 fue nombrado Alférez del Regimiento de Milicias de Caballería de Talca.
n  Participó en las campañas de la Patria Vieja como Capitán del Escuadrón Dragones de la Patria .
n  En abril de 1817 fue nombrado Comandante de una columna patriota que tomó posesión de Los Ángeles.
n  Dirigió el asalto que incorporó definitivamente a Nacimiento  al Chile Republicano, el 8 de mayo de 1817.
n  Luchó en el combate de Carampangue el 27 de mayo 1817.
n  Fue asesinado por montoneros  realistas a orillas del río Lebu el 30 de junio de 1817.

Gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico, don Manuel Espinoza Llanca.

viernes, 3 de agosto de 2012

EPOPEYA A NACIMIENTO



Lo cantó Ercilla, cuando amanecía Chile
Monte espeso, impenetrable, hostil, guerrero.
Rito del sol bárvaro, atávido, inhumano.
Nieve andina, arena, muerte, sed, fatiga
Valle, selva, río, risco y tierra.

“CHILE,  FÉRTIL PROVINCIA SEÑALADA…
EN LA RGIÓN ANTÁRTICA FAMOSA”

Arauco no domado, libre, altivo,
Blanqueando la huesa sosegada
De Valdivia, Óñez, Villagra, los caídos
en  el mismo Regual de Coyancura
Pelantaro, Antonecul, Huechuntureo.
Lincoya, Montri, Quilapán, Lautaro.

Sangriento cuajarón, sangre y copihue…
En el corazón del Arauco belicoso
Se alzó por navidad frente al Vergara
El potente bastión de la frontera
Y fue Alonso de Ribera el paladín
De hidalga estirpe castellana
quién sembró su palabra en esta orilla
ofrenda de paz, rendida al Galileo
NACIMIENTO DEL SEÑOR, ese fue el nombre
de mil seiscientos tres, sobre el verano
y erguido está en cuatro siglos, altanero
hermano de las piedras y el cielo
portal  de anhelos, fontana de ilusión
NACIMIENTO, señero  grito humano.

Sus baluartes ya dormida,
cegados fosos, sus cañones en silencio
su piel de tierra incrustada de emoción
emblema de otros tiempos, sus bastiones
desafiando al tiempo, a la muerte, al huracán
sueño de sus  propios sueños, sendero de ideal.

Acuñó a la Patria niña y fue su guardia
Y cuando era doncella el protector
Y hoy día que es mujer, su centinela
Abuelo no abatido, fuerte aún.

Aquí, del corazón del pino generoso
Surgió el papel para guardar palabras:
Cultura, pan, noticia, esfuerzo, Patria,
trabajo, dignidad, progreso y canto.

ESCRITO ESTÁ EN LOS MONTES Y EN EL RÍO
Y NO HOMBRE QUE NEGARLO PUEDA
LA GENTE AQUÍ NACIDA ES TAN PUJANTE
TAN NOBLE, TESONERA Y DESPRENDIDA
QUE NO HA DE ABANDONAR JAMÁS SU AVANCE
NI SERÁ SU VOLUNTAD PERECEDERA.

AUTOR: RAMÓN  NAVARRETE  STAGG
Fuente: Libro "Historia de Nacimiento". 

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miércoles, 1 de agosto de 2012

BIOGRAFÍAS DE ALCALDES DE NACIMIENTO 1924-2012.


 JUAN ELEODORO  VALLEJOS TORRES, ALCALDE DE NACIMIENTO 1924-1927,  1938-1941 Y 1941-1944.
Hijo de padres provenientes de Parral, Juan Eleodoro Vallejos Torres, nació en San Carlos en 1869. Contrajo matrimonio en dos ocasiones, primero con Rosa de la Barra. En total tuvo 3 hijos.
Fue agricultor y ganadero, llegando a poseer grandes propiedades dentro de la sub delegación de Millapoa, donde produjo principalmente vinos y mimbre, también donó un sitio para la construcción de la escuela Santa Luisa.
Como primera autoridad comunal hizo una de las más importantes remodelaciones del Fuerte de que se tenga memoria en el último siglo, estuvo entre los mayores impulsores del Puente Colgante, gestionó la creación del Cuerpo de Bomberos, implementó uno de los primeros sistemas públicos de extracción de basura  (utilizando burros de carga de su propiedad) y trajo el primer vehículo motorizado a Nacimiento. Murió en 1945.

LUIS HERNÁN FELIÚ HERRERA, ALCALDE DE NACIMIENTO 1927-1928
Nació en 1879 en Rengo, casado con Ema Barrientos, tuvieron  4  hijos.  Fue policía de la Guardia Nacional y luego agricultor. Durante su gestión como alcalde, en 1927, impulsó diversos arreglos urbanos como el de las veredas del sector céntrico,  mejoramiento del Fuerte y el cementerio. Falleció en 1950.

CIPRIANO  MEDINA  MEDINA,  REGIDOR DE NACIMIENTO  1935-1938, 1938-1941 Y 1941- 1944.
Nació en 1886 en Nacimiento y falleció en Los Ángeles en 1961. Unido en matrimonio a Felina Rosa Reyes, con quién tuvo 12 hijos, famoso agricultor y comerciante del fundo Santa Gertrudis. En su calidad de regidor, sobresalió por su gran dedicación a dos obras públicas de alto impacto para la época: la rehabilitación de un camino hacia Santa Juana (actual Ruta de la Madera) y una vía para conectar Santa Gertrudis con Millapoa-Diuquín.

RAMÓN EDUARDO MARTICORENA LATORRE, REGIDOR EN  1938-1941 Y 1941-1944.
Procedente de Santiago, Ramón Eduardo Marticorena Latorre, se casó con Orodila Salazar Castro y tuvo un hijo. Su principal ocupación laboral era la de afinador de pianos, oficio que le dio fama al igual que sus actividades sociales posteriores, en las cuales tuvo una participación protagónica. De hecho, además de haber sido regidor, destacó por ser uno de los fundadores, a nivel comunal, tanto del Cuerpo de Bomberos como del Partido Socialista.

CELEDONIO MEDINA REYES, REGIDOR DE NACIMIENTO EN CUATRO PERÍODOS
Nacido en 1929, se casó con Flor González, formando una familia con 4 hijos. Trabajó en el ámbito privado como Técnico Agrícola, pero tuvo también una amplia trayectoria en política desempeñándose como regidor en cuatro períodos, convertido a su vez en el segundo hijo de Cipriano Medina en ocupar este cargo. Como tal apoyó, entre otras iniciativas, las pavimentaciones urbanas, la instalación de INFORSA y la mantención del Fuerte. Después de 19 73 se radicó en Los Ángeles.

RAÚL ARMANDO ISLA, REGIDOR DE NACIMIENTO
Procedente de Concepción, nació en 1931, se unió en matrimonio a Hermida Medina, con quién tuvo 5 hijos. Destacado y recordado profesor normalista, entre las principales obras o tareas impulsadas por él como regidor figuran la fundación del Club Deportivo Villa Alegre, el control sanitario dentro del pueblo, la ayuda social y la promoción del deporte en general. Después de 1970 emigró a Los Ángeles, desde donde lanzó su candidatura a diputado en dos ocasiones durante los años posteriores a 1990. Falleció en Los Ángeles el año 2000.

JORGE  WASHINGTON RAMOS MUÑOZ,  ALCALDE 1971-1973
Nació en Nacimiento el año 1938. Casado con Miriam Bravo, tuvo 2 hijos y se desempeñó a lo largo de su vida como profesor de educación general básica. En el marco de su gestión edilicia comenzaron a construirse las poblaciones El Pinar y de calle  Bulnes se pavimentaron calles del sector céntrico y se apoyó fuertemente el sector campesino en el área productiva. Estuvo en Nacimiento hasta 1974. Falleció en Pozo al Monte, en 1999.

MARIO HIGUERA  STRAUB, ALCALDE DESIGNADO OCTUBRE DE 1973 A 1974
Nacido en Valdivia en 1943, llegó a Nacimiento veinte años después para trabajar en Inforsa, recién egresado de Técnico Industrial. Contrajo matrimonio con Laura Feliú y tiene 3 hijos. Es Oficial de  Reserva y desde 1963 pertenece al Cuerpo de Bomberos de Nacimiento. Nombrado alcalde por el coronel e intendente de Biobío Alfredo Rehren Pulido, impulsó algunas obras de empleo y la implementación del primer vehículo recolector de basura domiciliaria.

OSCAR GONZÁLEZ PARRA, ALCALDE DESIGNADO  NACIMIENTO 1975-1976



MARIO PACHECO SOTO, ALCALDE DESIGNADO DE NACIMIENTO 1976-1986.
Oriundo de Negrete, nació en 1940, es casado con Rebeca Carrasco y tiene 3 hijos. Fue funcionario del Ministerio de Obras Públicas antes de ser alcalde. En este último cargo, gestionó entre otras obras e iniciativas, la reposición y reubicación del Hospital; el proyecto de nueva Comisaría de Carabineros; la construcción de la Ruta de la Madera; reposición de todas las escuelas rurales; la construcción de los primeros internados; el mejoramiento del alcantarillado, la electrificación, la pavimentación e iluminación de Nacimiento; la reparación y hermoseamiento del Fuerte y la construcción de al menos dos poblaciones nuevas, correspondiéndole además participar en la colocación de la primera piedra de la Planta Santa Fé.

ARTURO GIL PINO, ALCALDE DESIGNADO DE NACIMIENTO  1986-1988.

MARÍA TERESA  KLAPP MARTÍNEZ-CONDE, ALCALDESA DESIGNADA  NACIMIENTO 1989-1992

OSCAR GUERRERO QUINSAC, ALCALDE  DE NACIMIENTO 1992-1996 Y 1996-2000
Procedente de la región de Valparaíso, se unió en matrimonio a Clara Valdebenito, con quién tuvo 4 hijos. Fue profesor y director de las escuelas Canadá y Villa Alegre antes de entrar a la administración municipal. De su gestión alcaldicia destacan obras y proyectos como la reconstrucción y ampliación de la escuela E 1027 El Saber, la construcción de la Biblioteca Municipal y la ampliación del DAEM, la pavimentación de diversos sectores de la ciudad, el mejoramiento de los servicios de alumbrado público urbano y de electrificación rural, la construcción de al menos 4 poblaciones nuevas, la terminación del Estadio Municipal, la implementación de áreas verdes, la restauración del Fuerte, la construcción de la Casa de la Cultura y la reposición de las    escuelas Canadá, Villa Alegre y Toqui Lautaro y del Internado Municipal. Falleció en Nacimiento el año 2006.

GERARDO MONTES CISTERNA, ALCALDE DE NACIMIENTO 2000-2004, 2004-2008 Y 2008-2012.
Oriundo de la región Metropolitana, nació en 1947, está radicado en Negrete desde hace varias décadas. Posee estudios técnico profesionales en el área agrícola y fue administrador de la empresa Constructora Bio-Bío. Bajo su mandato se ha materializado la reposición de las escuelas Canadá, Villa Alegre y Toqui Lautaro, la ampliación de la escuela El Saber y del Liceo, la reposición del Internado Municipal, la construcción de las salas cunas, construcción del Liceo Técnico Profesional, se ha seguido avanzando en la pavimentación urbana, se han inaugurado poblaciones como la Cardenal Silva Henríquez, Clotario Blest y Jaime Fuentes; se han construido sedes para clubes de rayuela; se ha consolidado la promoción y organización de los adultos mayores y se han impulsado proyectos como la restauración del Fuerte y la reposición del Puente Viejo. Además, ha estado presente en la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas de ESSBÍO, la ampliación de la planta de celulosa Santa Fe y la construcción del amino asfaltado de Nacimiento a Curanilahue.
Fuente: Diario El Fuerte, edición especial de diciembre de 2008. Director  y Productor el Periodista Fernando Castro Cid.

LEYENDA DEL AGUA SANTA (RISCOS DE MONTERREY)


A unos cuantos kilómetros de Nacimiento, en la localidad rural de Monterrey, cuenta la leyenda que hace muchos años atrás vivió un joven pastorcito que cuidaba día a día las ovejas de su patrón, un terrateniente del sector  cuyo apellido era Pulido.
Los sucesos que dan origen a la leyenda de “Agua Santa” transcurren en época estival. Cuenta la gente que en el año que transcurre esta historia, había hecho más calor que ningún otro año del cual se tuviera memoria, no corría ni la más mínima brisa y el joven pastorcito tenía que llevar a pastar a las ovejas a un lugar donde no había una fuente de agua cercana, sumado a esto, la poca sombra que había en el monte, ya que como aún hoy día se aprecia, es una gran roca, por consiguiente no hay grandes árboles que puedan dar sombra.
Las ansias codiciosas del patrón, le prohibía dejar algún momento a solas las ovejas por lo dañinas que eran, cualquier descuido por parte del pastor, provocaba que estos animales, como el más terco de los burros, se fueran de cabeza a las siembras. Esta prohibición le impedía al pequeño pastorcillo poder bajar al río Biobío y apagar la gran sed que sentía, ya que por lo agreste y empinado del lugar, demoraba mucho llegar al río.
El pastorcito le hizo ver a su patrón, las condiciones en que trabajaba, de la continua deshidratación que estaba siendo víctima y por sobre todo, el calor insoportable del verano en curso, a lo que el señor Pulido contestó, “si quieres seguir comiendo, deben seguir comiendo las ovejas o sufrir los azotes” no quedando más que acatar la orden.
Fueron varios días en que el pastorcito trabajó a pleno sol; la deshidratación e insolación, comenzaron a causar sus efectos, dañando su salud. La viveza y espontaneidad que lo caracterizaba se iba diluyendo lentamente de sus ojos y de su ser.
Un día en que se levantó muy temprano, arrió las ovejas al monte como siempre lo hacía, pero este día se sentía cansado y con escalofríos; el sol salió con gran fuerza, como nunca se había visto; más él sentía que cada rayo de sol era cual espada entrando en su piel, sentía además el sol pegado en su frente y esas horas del medio día, ya no le quedaba agua, ningún arbusto era suficiente para escapar del sol abrasador, trató de dar aviso para que lo socorrieran, pero en el débil estado en que se encontraba, lo que más pudo hacer, fue arrastrarse en dirección a la casa, pero cuando iba en lo más alto del cerro empedrado, cerca de los riscos del Biobío, a 6 kilómetros de Laja en el sector de Monterrey y desesperado por una gota de agua, miró al cielo y no vio ni siquiera una nube que detuviera la tortura. Suplicó a Dios por agua y en su desesperación tomó una roca de 15 centímetros de diámetro aproximadamente, para buscar humedad debajo de la piedra, agotando así la poca energía que le quedaba, cuando miró al suelo, en el espacio que dejó la piedra vio como brotaba agua, agua en lo alto del cerro empedrado, tanta fue su impresión de vivir el milagro, que agradeció a Dios, pero producto del cansancio no fue capaz de beberla y expiró.
Desde aquel  día, en lo más alto del cerro, donde no había ni una sola gota de agua, hoy como un memorial a la muerte del pastorcito, entre primavera y verano, brota agua en medio de la roca, agua que en invierno se seca, cuando el líquido que brota de la roca no es necesario.
Así es conocida esta fuente de agua como “Agua Santa”, en donde cuentan los antiguos que hace 50 años atrás se celebraban fiestas religiosas, venía gente de todos lados a rezar, pagar mandas y contemplar el milagro.

Nota: Tomado del libro “Historias Mitos y Leyendas de Nacimiento”, publicado por la Agrupación de Defensa Ciudadana.
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viernes, 13 de julio de 2012

DON LISANDRO RIQUELME



Relato De Su Nieto Rodrigo Ignacio Riquelme González.
     Mi abuelo, Lisandro Riquelme había nacido en Nacimiento alrededor del año 1875, vivía en Santa Margarita, entre Prieto y Aníbal Pinto. Fue “Paco Azul” y posteriormente miembro del Cuerpo de Carabineros de Chile hasta 1940 aproximadamente.
      En 1891 tenía 16 años  cuando se enroló  voluntariamente en el Batallón Cívico de Nacimiento, para apoyar al bando constituyente del presidente don José Manuel Balmaceda  durante la Guerra Civil de ese año y que  se enfrentaron a las tropas  revolucionarias Congresistas.
   Luego de ayudar a cargar los vagones con todos los enganchados, se dirigieron a Concepción, desde ahí  a Santiago y después  a Valparaíso, como parte de la IV división Concepción y junto a otros batallones de la Guardia Nacional, como el Tomé y el Yumbel.
        El 28 de agosto, tras la batalla de Concón los soldados se encuentran  en las alturas de Placilla  muy mojados ya que había llovido toda la noche,  forman en el ala izquierda del Ejército de Chile o Balmacedistas y fueron  embestidos  aproximadamente a las  8.30 de la mañana por el ejército Congresista.
       Los nacimentanos estaban armados con unos fusiles que se desarmaban solos y muchos soldados fueron  instruidos en su uso  sobre el terreno frente a las tropas  enemigas.
      Una vez consumado el desastre que llevó a la desaparición del Ejército de Chile, mi abuelo junto a los pocos sobrevivientes de su compañía se retiran y  en el camino encuentran a su capitán don Joaquín Díaz Garcés muy desorientado,  mi abuelo lo carga sobre sus hombros logrando cruzar un estero, pero allí son rodeados por una horda de Congresistas, mi abuelo es el único que conserva su “trabuco” y una  bayoneta quebrada, frente a una tropa superior en número y sedienta de sangre, en esa circunstancia escucha a  alguien que le grita, ¡Amigo Riquelme, dese vuelta la chaqueta!, era un cabo Congresista nacimentano emigrado al norte en busca de mejores horizontes y que conocía a mi abuelo desde “guaina”  como le contó al resto de su cuarta. Así se salvó parte del Batallón Nacimiento de ser asesinados en el ardor del odio revolucionario.
   Mi abuelo fue casado con Aurora Fernández, tuvieron 7 hijos: Reinaldo, Luis, Juana, Raquel, Brígida, Robertina y Bertíla. Falleció  en Nacimiento el año 1952.

   NOTA: Mis agradecimientos a Rodrigo Ignacio Riquelme González, por este valioso aporte que grafica  muy bien la participación de los nacimentanos en la Guerra Civil de 1891.
   

   

jueves, 5 de julio de 2012

COIHUE



Data del año 1777 cuando es identificado en la “Isla de la Laja”, lado Sur del  río Biobío, equidistante entre los fuertes de Nacimiento y Negrete e identificado como pueblo de naturales. Su nombre proviene del árbol que la gente de la tierra llamaba Coiwe en Mapudungun y que se escribe y pronuncia Coihue por la fonética española.
Una vez pacificada la zona de la Araucanía, entre el río Renaico y el Biobío, esta faja fiscal fue rematada, es allí donde se forma la Hacienda Coihue, dividida en Coihue Norte y Sur. En sus mejores tiempos llegó a limitar con la zona de Cañete y Curanilahue en la provincia de Arauco.
Aproximadamente en 1874 llega el ferrocarril, se afinca al lado de las casas patronales de la hacienda Coihue, como figura en los registros de EFE y en el Instituto Geográfico Militar como parte del pueblo, seguramente al construirse la estación se produjo la duda y la interpretación desde el castellano antiguo al nuevo, tratando de modernizarlo con el nombre de Coigüe en el frontis de la estación.
En fin, como se escriba me siento orgulloso de ser Coihüino, Coiguino o Coiwuino.

Gentileza de Rodrigo Ignacio Riquelme González.

HERNÁN VALENCIA GUTIÉRREZ


HERNÁN  VALENCIA  GUTIÉRREZ, ALCALDE DE LA COMUNA DE NACIMIENTO 1968-1971 Y REELEGIDO EN 1971-1973.
Don Hernán Valencia Gutiérrez, dentista,  había llegado desde Los Ángeles a nuestra comuna en 1963 para iniciar su carrera profesional.
Nacimiento trataba de reponerse del terremoto que había azotado con excepcional fuerza  el año 1960, exactamente siete años después de la catástrofe asumió la dirección del gobierno local, sucediendo en el cargo  a don Julio Hemmelmann.
El trabajo del recién ascendido alcalde se vio facilitado por la labor del gobierno del  Presidente don Eduardo Frei Montalva y más aún con un mediador casi milagroso, el nacimentano don Bernardo Leighton, Ministro del Interior y brazo derecho del Primer Mandatario.
Sumado a esto, el apoyo  de los senadores don Julio Durán y don Renán Fuentealba  y los diputados don Manuel Rioseco, don Mario Sharpe y don Pedro Stark, además el decidido impulso de la gran industria forestal  le permitió al doctor  Valencia conducir un proceso de modernización de la comuna, fructífero sobre todo en obras urbanas de gran impacto social.
Entre los principales avances destacaron la pavimentación de todas las calles del pueblo, de la avenida que unía a INFORSA con el sector céntrico y de la ruta a Santa Juana a las Corrientes; la construcción de la copa de agua potable y de la red necesaria para su distribución; la reparación y restauración del Fuerte; la construcción del Puente Nuevo sobre el río Vergara; el impulso de un Liceo autónomo con un edificio propio; el diseño de un hospital nuevo; la creación de las escuelas Canadá y Toqui Lautaro y la implementación del cuartel general del Cuerpo de Bomberos, entre otras obras.
E n general la modernización de la ciudad fue muy importante porque los jefes de INFORSA se preocuparon de mantener una relación de gran colaboración. La gente de Nacimiento ayudó  mucho para  fortalecer esta relación y todos se involucraron en el desarrollo de la comuna; los sindicatos, los directores de escuelas, el director del  hospital, el jefe de Carabineros, el juez de letras, etc.
En cuanto al hermoseamiento, organizó el Club de Jardines y se hacía una exposición en el Recinto, incentivando con premios a los mejores expositores.
Trabajó a mano a mano con los regidores, colaboradores importantes  para llevar a cabo las ideas  y el desarrollo de una mejor gestión.
En ese tiempo la gente que trabajaba en INFORSA  vivía en Nacimiento, tenía sus casas acá y cada 15 días tenía dinero y por ende el comercio se desarrollaba mejor. Lo mismo pasaba con la industria del ladrillo y la teja.
Después de 1973, el doctor Valencia fue relegado a la región de Aysén, años después don Patricio Aylwin lo nombró intendente de la región; en 1993 volvió a Los Ángeles, llegando a ser director del Hospital Base de esa ciudad.

Palabras  de don Hernán Valencia Gutiérrez: “Días atrás me dijeron que habían destruido una parte del Fuerte, ahí debe haber una visión histórica, porque en ese lugar pelearon los araucanos con los españoles, no estamos preconizando la guerra, estamos diciendo que eso ocurrió y que ahí construyeron una defensa; quienes ganaron no importa, pero valoremos el lugar donde estuvieron las manos y las plantas de los pies de aquellos hombres. Por eso cuidemos lo más auténtico posible este recinto, no corten los árboles que nosotros plantamos, pongan agua, instalen asientos, siembren prados para que los niños vayan a jugar y la gente tome fotografías”.
El doctor Valencia era casado con doña Laura Herrera con quien tuvo 5 hijos. Falleció en Los Ángeles el 14 de diciembre de 2010.


Esta información fue tomada del diario El Fuerte, Edición Especial de diciembre de 2008, director y productor don Fernando Castro Cid, periodista.

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