Nacimentanos en la Guerra del Pacífico 1879-1884
Hilario Aedo
Pedro José Alarcón
Pantaleón Larenas
José Domingo Barrientos
Juan Antonio Bastidas
Clodomiro Bustos
Juan Ismael Calderón
Juan Campos
José Antonio Castro
Epifanio Canto
José Benito Cid
Vicente Cifuentes
Francisco Coronado
Marcelino Cuevas
Ambrosio Díaz
Leonidas Ehijos Gallegos
Manuel Fuentes
Carmen Garcés
Isaías Garrido
Abel Gómez Olivares
Narciso González
Martín González
Ruperto Guzmán
Juan Bautista Guzmán
Juan Hernández
José Mercedes Inostroza
José Manuel Islas
Luciano Jara
Andrés Avelino Jara
Fidel Jara
Juan de Dios Jélves
Savino Larenas
Álbaro Larenas
Jacinto Larenas Mora
Lorenzo Lastra
Narciso Lastra
Fernando Lopetegui Mackay
Esteban Manríquez
Pedro Martínez
Juan Bautista Morales
Andrés 2º Amador Moreira
Altidoro Narváez
Sebastián Navarrete
José Mercedes Olate
José Benicio Oñate
Juan de la Cruz Ortíz
Santiago Pacheco
Juan de la Cruz Pardo
Alejandro Parra
Tomás Pérez
Francisco Peso
José Victorino Provoste
Rufino Provoste
Cantalicio Quinteros
Juan de Dios Reyes
Florindo Rivas
Benjamín Ruíz Saavedra
José Jil Saavedra
Horacio Sáez
Juan Capistán Salazar
Pedro San Martín
José del Carmen Sanhueza
Fabriciano Sepúlveda
Juan de la Cruz Silva
Juan de Dios Silva
Abelardo Sosa
Celedonio Sosa
José del Tránsito Suárez
Augusto Joui
José del Cármen Terán
José Domingo Terán
Juan Ramón Terán Ruíz
Armando Terán Lavín
Sinforoso Torres
Domingo Ulloa
Francisco Velozo
Juan Alberto Vergara
Alfredo Villagra Oyarzún
Secundino Zambrano
Domingo Ponce
Cantalicio Garrido
José Zenón Beltrán
Nemesio Lara
Juan de Dios Conejeros
Arturo Fuentealba
José P. Badilla. (Labrador, 33 años, soltero, no sabe leer. Herido mano izquierda en Chorrillos, 2º de
Línea. Soldado Movilizado. Decreto invalidez del 9 de mayo de 1883.
Homenaje de la comunidad agradecida de los hombres y mujeres que dejaron su familia y su tierra para defender nuestra soberanía y el orgullo de nuestra bandera. Gracias por legarnos bienestar económico a todos los chilenos.
Información obtenida gracias a la gentileza del investigador histórico Mauricio Pelayo González.
Publicación de Iris Martínez Terán.
Este sitio es para toda persona nacida en esta hermosa tierra. Para todo aquél que se sienta orgulloso por su comuna. para el que sigue aquí, para el que está lejos y para los que de una u otra forma se les ha impregnado en la memoria el nombre de Nacimiento. Más de cuatrocientos años de historia forjaron nuestras raíces, de aquí surgieron patriotas forjadores de nuestra independencia, artistas, escritores, congresistas, héroes, deportistas, nacimentanos de corazón.
Aquí está tu espacio, tu cita con la historia, con el presente y el rincón de los recuerdos y la posibilidad de expresar tus sentimientos por tu pueblo, tu opinión nos interesa, no dejemos en el olvido este pedazo de tierra con una de las historias más extensas e importantes de nuestra patria.
Cada pueblo, cada país, incluso cada persona le asigna importancia a algún tipo de recuerdo. Practicar el ejercicio de mirar hacia atrás es para entendernos mejor, pues el pasado a menudo nos ofrece las claves necesarias para desenvolverse en forma adecuada y exitosa en el presente.
La Historia busca recrear esas vidas y experiencias de esos antepasados, pero no con un mero afán de curiosidad, sino con un espíritu crítico que permita ir descubriendo el legado de los que ya no están. Ahí en el acto de recordar, está la conexión con nuestras raíces, con nuestra Historia.
La historia de más de cuatro siglos de Nacimiento, nos muestra que somos una comunidad muy amplia, que tiene raíces en las civilizaciones precolombinas, la irrupción europea trastocó la historia, el choque de dos identidades con pocos elementos en común, modificó el modo de ser de ambos grupos, configurando la nueva identidad mestiza. El descubrimiento del Nuevo Mundo, marcó un hito en la historia de la humanidad. Todo un continente se moviliza desde la vieja Europa a colonizar estas tierras, impregnándolas con sus tradiciones, costumbres, idiomas y mezclándose en el surgimiento de una nueva raza. Lo que hoy somos, casi como el producto de la fantasía sucedió en esta región hace ya más de 4oo años, como resultado de la audacia de los conquistadores y la pujante y tesonera fuerza de los caciques araucanos. Fue aquí donde la lanza y la espada se encontraron para formar un nuevo pueblo.
"Los pueblos que no conocen su historia, sus errores y sus aciertos, pierden conciencia de sus destinos y los que se apoyan en las tumbas gloriosas de sus antepasados, son los que mejor preparan el porvenir".
Te invito a conocer nuestra historia, eres bienvenido.
sábado, 27 de mayo de 2017
jueves, 10 de julio de 2014
DOMINGO URRUTIA VIVANCO
Nació en San Carlos en 1791. Hijo
de don Juan Urrutia Villagra, uno de los fundadores de Parral, y de doña Francisca Vivanco Contreras. Se
casó con doña Javiera Flores Riquelme de la Barrera, pariente de O´Higgins por
el lado materno. Tuvo descendencia.
Comenzó su carrera a los 20 años,
cuando invadió el país el general Antonio Pareja, se escapó de su pueblo natal
para incorporarse al Ejército Patriota como teniente de infantería el 1° de
agosto de 1813 y fue ayudante de campo del general Bernardo O´Higgins, participando
en las batallas de: El Quilo, Tres Montes, Quechereguas y Rancagua (1 y 2 de octubre de1814)
Atravesó varias veces la
cordillera por el paso “El Planchón” y contribuyó a la victoria de Chacabuco
(1817). Recibió órdenes de perseguir a los realistas en el sur, a los que atacó
en Linares y Parral.
A las órdenes del general Freire se encontró
en el combate Cumpeo y a las órdenes del capitán José Cienfuegos Silva,
participó en el combate de Nacimiento (1817), perdiendo el brazo derecho en el
enfrentamiento con los realistas. Mediante esta acción Nacimiento fue
incorporado al Chile Republicano (“La Historia de Nacimiento”, de Ramón
Navarrete Stagg, pagina 186).
Posteriormente participó en la
sorpresa de Cancha Rayada (19 de marzo de 1818), en la batalla de Maipú (5 de
abril de 1818).
Firmó la Constitución Política
del Estado de Chile, sancionada y promulgada el 30 de octubre de 1822. Cabe
señalar que el original firmado de puño y letra de sus autores, que se conserva
en la Secretaría del Senado, se
registran las firmas de los siguientes diputados: Santiago Fernández, Domingo
Urrutia Vivanco, Francisco de Borja Valdés, Manuel José de Silva y Francisco Vargas.
Fue electo diputado propietario
por Parral, en la Convención Preparatoria del 23 de julio al 30 de octubre de 1822. En
1829 fue nombrado Intendente de Cauquenes. Se retiró del Ejército con el grado
de coronel el 1° de abril de 1835.
Cuando estalló el movimiento
revolucionario encabezado por don José María de la Cruz Prieto y descontento
con el régimen imperante, se plegó nuevamente a la revolución y atacó el 19 de
septiembre de 1851 la ciudad de Parral y luego se retiró a Concepción después
de un largo tiroteo. Fue nombrado General en Jefe del Ejército revolucionario y
el 19 de noviembre del mismo año, peleó en el combate de Monte Urra. En
Loncomilla, declarada la derrota, se retiró decepcionado y no volvió a tomar
parte en contiendas civiles.
Se fue a su fundo de Parral,
donde se dedicó a las actividades agrícolas.
En reconocimiento a sus méritos fue ascendido
a General de Brigada primero y General División el 10 de mayo de 1876.
Falleció en Parral el 31 de enero
de 1888, a la edad de 97 años.
Fuente: Biografías
Parlamentarias.
miércoles, 10 de julio de 2013
JOSÉ ANTONIO ROA, GOBERNADOR DE NACIMENTO EN 1855
Nació en Paillihue, Los Ángeles, en 1801. Falleció en Arauco el 3
de octubre 1876. El 1° de marzo se enroló como voluntario en el ejército
patriota de Concepción, se batió en las campañas del sur contra los realistas y
participó en la sorpresa de Cancha Rayada (1818), en la batalla de Maipú (5 de
abril 1818), toma de Corral, en 1820 y fue uno de los vencedores de la acción
del río Toro. Fue condecorado por el gobierno por la toma de Valdivia.
En 1823 marchó al Perú (Expedición Libertadora
del Perú) y a su regreso hizo la campaña de Chiloé, participando en el combate
de Bellavista (4 de enero de 1826). Ascendió a subteniente y en 1832 a
teniente.
Se batió con los Pincheira en
1832. En 1837 ascendió a capitán. Participó en el combate de Barón el 6 de
junio de 1837 (Motín de Quillota). Hizo la guerra contra la Confederación
Perú-Boliviana, actuó en la toma de Lima el 21 de agosto de 1838 y fue herido
en una pierna en esta acción. Se encontró en el combate de puente Buin (6 de
enero de 1839) y en la batalla de Yungay (20 de enero de 1839).
De regreso fue nombrado gobernador del
departamento de Castro (1843). En 1853 ocupó igual cargo en el departamento de
Arauco. Ascendió a sargento mayor (1854), nombrado gobernador de Nacimiento
(1855), intendente de la provincia de Nacimiento (1855), intendente de la
provincia de Arauco (1858) y ascendido a coronel (1874), retirándose del
ejército ese mismo año.
Fuente: Diccionario Histórico y
Biográfico de Chile de Fernando Castillo, Lía Cortés y Jordi Fuentes.
jueves, 6 de junio de 2013
TOMA DE MORRO DE ARICA, 7 DE JUNIO DE 1880, GUERRA DEL PACÍFICO 1879-1884
Participaron las fuerzas peruanas
al mando del coronel Francisco Bolognesi, en número de 2.100 hombres que se
encontraban de guarnición en y la división chilena de 4.000 soldados de
infantería al mando del coronel Pedro Lagos Marchant.
El día 5, a las 8:00 hrs. Los cañones
chilenos rompieron el fuego, el que fue contestado por los peruanos. En el
mismo día fue mandado un parlamentario a conversar con el enemigo, recayendo la
misión en el mayor José de la Cruz Salvo. Fue conducido con los ojos vendados a la presencia del jefe de la plaza,
coronel Bolognesi, quien lo recibió cortésmente. El parlamentario le pidió la
rendición de la plaza para evitar derramamiento inútil de sangre, ya que debido
a la situación de los chilenos y a sus fuerzas, toda resistencia era inútil.
Bolognesi le dijo: “resistiremos hasta quemar el último cartucho”.
El 6 de junio se efectuó un segundo
bombardeo con la cooperación de la
Escuadra Naval, con la cual se quería justificar una capitulación peruana honrosa.
El intercambio de disparos averió a la Covadonga y provocó muchas bajas en el
blindado Cochrane. A media noche del 6, el coronel Lagos dejó el campamento de
Azapa con los cuerpos que iban a participar en el asalto. El ataque se inició
al amanecer del día 7 de junio contra el
fuerte Ciudadela, el que fue tomado a cuchillo. Otro fuerte atacado fue el del
Este, de la misma manera. La fuerza peruana que salvó de estos fuertes mediante
la fuga, fue a engrosar la guarnición del morro de Arica. Según el plan trazado,
una vez tomados estos dos fuertes correspondía al Regimiento Buin, que llegaba
de refresco, tomar el morro. No se sabe quién, en el fragor de la batalla
gritó: ¡Al morro muchachos!, la tropa
olvidando las instrucciones recibidas se precipitó al asalto. Los soldados
llegaron a la plazoleta del morro, izando la bandera chilena. Bolognesi, Ugarte
y la mayor parte de los oficiales perecieron en la refriega. La versión de que
uno de ellos se lanzó con su cabalgadura al mar, no pasa de ser una leyenda. Sáenz
Peña fue salvado herido por el capitán Silva Arriagada que llegó en esos
momentos. Los fuertes del norte habían caído en poder del batallón Lautaro
dirigido por Orozimbo Barbosa Puga. Se izó la bandera chilena a las 7:45 hrs, la toma del morro demoró sólo
55 minutos de lucha.
El general Manuel Baquedano González
y el coronel Velásquez que observaban la batalla y seguidos por Manuel Bulnes
Pinto (hijo del general Manuel Bulnes Prieto), del Regimiento Carabineros de Yungay, tomaron
la plaza de Arica las 8:30 hrs., momento
en que salvaron la vida de cientos de
rendidos. El general Baquedano fue ascendido por esta victoria a General de
División.
El número de prisioneros peruanos
fue superior a 1.000 y un número igual cayó en la batalla. Las bajas chilenas
fueron de 473 entre muertos y heridos. Murió en esta ocasión el comandante del
4° de Línea Juan José San Martín.
Fuente: Diccionario Histórico y
Biográfico de Chile, Fernando Castillo, Lía Cortés y Jordi Fuentes.
Nota: En esta batalla
participaron los nacimentanos Abel Gómez Olivares, comandante del Regimiento de
Artillería N°2 y el capitán Juan Ramón Terán Ruiz, del Regimiento de Caballería
Carabineros de Yungay 2° de Línea.
sábado, 18 de mayo de 2013
Guerra del Pacífico 1879-1884
Desarrollada entre Chile, Perú y Bolivia, estos dos últimos
aliados, en virtud del tratado secreto de 1873. Los Antecedentes de este
conflicto fueron los siguientes: las arcas fiscales peruanas se encontraban en
banca rota en 1872 cuando subió al poder el presidente del Perú Manuel Pardo.
Una de las causas principales de este estado de cosas, fuera de la mala administración,
era que el guano, propiedad del Estado, se encontraba agotado. El salitre,
propiedad particular, le hacía además, la competencia. Esto motivó que el
presidente peruano tratara de colocar al salitre en la misma situación del
guano, es decir, que fuera propiedad del Estado y con ello se pretendía obtener
el monopolio de este fertilizante.
El
hecho de que se hubiera descubierto salitre en territorio boliviano explotado
por compañías chilenas y yacimientos en territorio chileno, movió a que Pardo
se uniera a Bolivia por el tratado secreto de 1873. Trató también de obtener la
alianza con Argentina con el propósito de arrojar a Chile del desierto de
Atacama, donde existían estas riquezas. El presidente argentino Sarmiento
obtuvo de la cámara la adhesión al tratado secreto en septiembre de 1873, pero
el Senado postergó toda resolución sobre él.
En
Chile el presidente Federico Errázuriz Zañartu, cuando conoció la existencia
del tratado secreto, aceleró la entrega del blindado Cochrane en construcción
en Inglaterra. La llegada de este barco produjo un cambio en la situación. Perú
aconsejó a Bolivia transar con Chile, firmando el tratado de 1874 y Argentina
se abstuvo de ingresar a la alianza. El gobierno de Frías en Bolivia fue
derribado en 1878 por un golpe de fuerza del general Hilarión Daza, quién hizo aprobar
un impuesto de 10 centavos por quintal de salitre exportado. Chile reclamó,
pero sin resultado. El gerente de la compañía salitrera chilena se negó a pagar
el impuesto y Daza reaccionó ordenando el embargo de la misma sacándola a remate. Como esto violaba el tratado
de 1874, el gobierno de Chile sólo tenía una solución: ordenar la ocupación de
Antofagasta.
Se
envió al coronel Emilio Sotomayor Baeza
con 200 hombres, quienes la ocuparon el 14 de febrero de 1879. Bolivia declaró
la guerra a Chile el 1° de marzo de 1879. Perú intervino confesando la
existencia del tratado secreto de 1873. Chile declaró la guerra a los aliados
Perú y Bolivia el 5 de abril de 1879.
Argentina
no intervino ni ingresó a la alianza por temor a Brasil, simpatizante de Chile.
Al estallar el conflicto, Chile tenía una población de 2 millones y medio de
habitantes y mantenía un ejército de 2.500 hombres, en tanto que Perú, con una
población de 3 millones, sostenía uno de 8.000 y Bolivia con 2 millones, otro
de más de 3.000.
Los
enemigos de Chile disponían pues de un ejército de más de 11 mil hombres, más
de cuatro veces superior al de Chile y de una población que era el doble.
En poder naval, la superioridad era también
evidente. Si bien Bolivia no disponía de ningún barco de guerra, el Perú
contaba con cuatro acorazados y varios transportes y corbetas, Chile en cambio,
tenía dos acorazados y algunas fragatas y corbetas casi sin valor debido a la
antigüedad de su construcción.
La guerra tuvo 5 fases, que son las siguientes:
.- CAMPAÑA MARÍTIMA: Combate de Chipana, Combate Naval de
Iquique, Combate de Punta Gruesa, Combate Nocturno de Iquique y el Combate Naval de Angamos.
.- CAMPAÑA DE TARAPACÁ: La Toma de Pisagua, Batalla de Dolores y la
Batalla de Tarapacá.
.-CAMPAÑA DE TACNA: Batalla de Tacna (Alto de la Alianza) y
la Toma del Morro de Arica.
.-CAMPAÑA DE LIMA: Batalla de Chorrillos, Batalla de
Miraflores y la Ocupación de Lima.
.-CAMPAÑA DE LA SIERRA O BREÑA: Combate de Sangra, Combate
de la Concepción y la Batalla de Huamachuco.
El fin
de esta contienda se logró con Perú, mediante el Tratado de Ancón el 22 de octubre de 1883 y el alto al fuego
con Bolivia el 4 de abril de 1884.
Texto tomado del Diccionario Histórico y Geográfico de Chile
de Fernando Castillo, Lía Cortés y Jordi Fuentes.
Nota: Destacar la numerosa participación de los nacimentanos
que en su mayoría voluntarios, dejaron muy en alto el nombre de nuestra comuna
y contribuyeron a la victoria de las armas de la Patria. Los chilenos no
olvidaremos jamás a estos valientes y esforzados hombres y mujeres que con
coraje y valentía nos legaron soberanía, orgullo y bienestar económico. Honor y
gloria por siempre a quienes en forma altruista y desinteresada pagaron con su
vida el tributo de amor a nuestra bandera. El reconocimiento eterno también
para los huérfanos, viudas y mutilados que dejó esta guerra.
martes, 14 de mayo de 2013
LA TRADICIÓN DE LA CRUZ DE MAYO
La tradición de la fiesta de la "Cruz de Mayo", tiene su origen en los primeros misioneros que llegaron a nuestro país para evangelizar a los nativos. Se cree que como ignoraban el idioma trataron de inculcar la vida de Dios y Jesús, a travéz de la Cruz
. Se instituyó entonces la devoción a la "Santa Cruz". Actualmente se celebra en algunas ciudades del país, en poblados pequeños, pero fundamentalmente en los campos. Durante 8 días se efectúan novenas, rosarios y diversas manifestaciones de culto. Al amanecer del día 2 de mayo se "viste" la cruz o se adorna con flores, en su mayoría silvestres y se colocan en ella 3 velas. Al atardecer se saca en procesión y se visita casa por casa cantando el verso de la cruz.
En los hogares que visita la cruz, los dueños de casa le hacen una ofrenda que consiste en comestibles o bebidas. Estas servirán para realizar una fiesta en casa de los dueños de la cruz.
Lamentablemente esta fiesta se ha ido perdiendo con el pasar de los años, pero en algunas ciudades pueden verse pequeños grupos de niños recorriendo la ciudad y cantando alegremente para recibir las ofrendas de las casas que son visitadas.
. Se instituyó entonces la devoción a la "Santa Cruz". Actualmente se celebra en algunas ciudades del país, en poblados pequeños, pero fundamentalmente en los campos. Durante 8 días se efectúan novenas, rosarios y diversas manifestaciones de culto. Al amanecer del día 2 de mayo se "viste" la cruz o se adorna con flores, en su mayoría silvestres y se colocan en ella 3 velas. Al atardecer se saca en procesión y se visita casa por casa cantando el verso de la cruz.
En los hogares que visita la cruz, los dueños de casa le hacen una ofrenda que consiste en comestibles o bebidas. Estas servirán para realizar una fiesta en casa de los dueños de la cruz.
Lamentablemente esta fiesta se ha ido perdiendo con el pasar de los años, pero en algunas ciudades pueden verse pequeños grupos de niños recorriendo la ciudad y cantando alegremente para recibir las ofrendas de las casas que son visitadas.
domingo, 7 de abril de 2013
ACCIONES E INTERVENCIONES EFECTUADAS EN EL FUERTE HISTÓRICO NACIMIENTO
El Fuerte Histórico de Nacimiento,
fundado el 24 de diciembre de 1603, por el entonces Gobernador don Alonso de
Rivera, como parte de una política de establecimientos militares de Plazas
Fuertes ubicadas a lo largo del río Biobío, adquiere su carácter de Villa el 20
agosto de 1756, con alrededor de 549 habitantes, siendo gobernador don Manuel
de Amat y Junient Planella y Vergós, Capitán
General y Gobernador del Reino de Chile,
quien realiza la conocida delineación de su emplazamiento actual.
Posteriormente es elevado al rango de ciudad el 13 de octubre de 1875, bajo el
gobierno de don Federico Errázuriz Zañartu, en pleno proceso de la denominada “Pacificación
de la Araucanía”, la que culmina a comienzos de la década siguiente.
A fines del siglo XIX, Nacimiento
ya disponía de una plaza de armas como paseo público ubicada centralmente, sin
embargo en 1888 ocurre una transacción entre el gobernador de la época y el
Fisco, se permutan en beneficio fiscal, los terrenos de la plaza fuerte del
pueblo, ubicada frente al convento de los Franciscanos, hoy Parroquia del
Divino Redentor, para ser utilizada en la construcción de una escuela de
instrucción primaria, actual escuela El Saber y a cambio, la gobernación recibe
el cuartel militar conocido como “El Recinto”, luego del desenlace del
conflicto de Arauco, había perdido toda utilidad estratégica militar, razón por
la cual fue desmantelado como tal. Los escaños y rejas de la plaza de armas
fueron trasladados al “Recinto”, como era conocido desde antiguo por los
habitantes, la Plaza Fuerte de Nacimiento. Así mismo fueron desmanteladas y
demolidas, las edificaciones que había en éste último, como la cárcel que fue
trasladada a otras dependencias municipales. Dicha permuta y transacción contó
con la intervención directa del entonces Intendente, Sr. Ricardo Vicuña y desde
ese momento, autoridades municipales ejercen autoridad sobre “El Recinto”, en
el cual quedan también las instalaciones de la entonces Policía Comunal o municipal, sucesores de los Guardias Cívicos, que continúa ocupando el lado
norponiente de la explanada del Fuerte, hasta inicios de la década recién
pasada, cuando Carabineros se instala en nuevas dependencias ubicadas fuera, en
el año 2001.
Al quedar abandonadas las antiguas instalaciones, que fueron
construidas en madera, luego que el antiguo edificio de adobe quedara seriamente
dañado por el sismo de enero de 1939, se transformó en foco de comisión de
ilícitos y se incrementó su grado de deterioro de manera ostensible, generando
situaciones de peligro e inseguridad, motivo por el cual finalmente fue
desmantelado.
En el sector surponiente, corre
igual suerte una cancha de basquetbol que había. Por allá por el año 1920, se
le adosó una escalera de madera al Fuerte a objeto de cortar el trayecto que los vecinos
debían recorrer desde la ciudad hacia la estación de ferrocarriles, ubicada al
otro lado del río Vergara, motivo por el cual debían atravesar un puente de
madera y hierro; en paralelo, un alcalde de aquellos tiempos, el Sr. Eleodoro
Vallejos, hace construir un parapeto que sufre varios daños en el terremoto de
1939, a inicios de la década del 50, un vecino, don Jorge Saba financia la
construcción de una nueva escalera, hecha de hormigón y también de una pileta
ubicada en la parte central de la explanada del Fuerte.
Ambas son eliminadas en la
intervención material del período Septiembre 2007-abril 2008, como también un
parapeto que fue repuesto luego del sismo de 1960.
Finalmente, la Plaza Fuerte de
Nacimiento, fiel exponente de la denominada arquitectura fortificada
abaluartada, es sometida a un cambio de uso mediante una simple permuta,
pasando a convertirse en un espacio público bajo las características de una
plaza de armas de cualquier localidad, inspirada en el viejo patrón del damero
español. Esta nueva condición en su cambio a partir del año 1888 e implementada
desde 1895 hasta nuestros días, ha sido perjudicial para la fortificación
abaluartada. Una Plaza Fuerte en arquitectura militar, se refiere a la
disposición de una fortificación compuesta por castillo (fuerte) con vecindad
anexa que en tiempos de conflicto, contribuía a implementar la acción de
destacamentos permanentes en la defensa de las instalaciones. En América,
abundan ejemplos de ciudades nacidas al amparo de fortificaciones militares.
Durante el siglo XVIII la política de “defender poblando”, fue muy aplicada en
Nueva España.
Un dato interesante es el encargo
que el gobernador de Nacimiento, Sr. Briceño hace al ingeniero Sr. Roberto
Davidson en septiembre de 1896, levantar un plano con el diseño de los jardines
del nuevo recinto para ser utilizado como plaza pública. “El Gobernador se ha
propuesto realizar plantaciones de árboles y arreglar hermosos jardines, de tal
suerte que el espacio quede convertido en paseo público, encantador y
atractivo, para tales efectos se han iniciado ya los trabajos de reparación del
terreno y se han nombrado varias comisiones de vecinos….”, ver diario La Causa
de domingo 13 de septiembre de 1896.
El Fuerte de Nacimiento fue
declarado Monumento Nacional por el decreto N° 1312 del 25 de marzo de 1954.
Texto tomado del informe
preparado por el arquitecto Sr. Luis Eduardo Toloza Torres, “Acciones e
Intervenciones Efectuadas en el Fuerte de Nacimiento (MN), período 2000-2011.
viernes, 8 de febrero de 2013
12 DE FEBRERO DE 1818 DECLARACIÓN DE LA INDEPENDENCIA DE CHILE
En 1818, a pesar del tiempo
transcurrido desde la formación de la primera Junta de Gobierno, faltaba la
declaración de la Independencia. Con tal objeto el director supremo, Bernardo
O´Higgins Riquelme, ordenó que se abrieran en los cuarteles de cada ciudad
registros donde podían firmar los partidarios de la declaración inmediata de la
Independencia, o los contrarios a ella. La casi unanimidad de la ciudadanía se
manifestó por la Independencia inmediata. En febrero O´Higgins recibió en Talca
el documento. La proclamación solemne se efectuó en Santiago el 12 de febrero
de 1818, primer aniversario de la batalla de Chacabuco. Fue redactada el acta
por el ministro Miguel José de Zañartu, Juan Egaña Risco, Manuel de Salas
Corbalán y Bernardo de Vera y Pintado. La proclamación se efectuó siendo
gobernador interino de Chile Luis de la Cruz Goyeneche, por haberle delegado el
poder el director supremo, Bernardo O´Higgins, al tener él que prestar sus
servicios en el campo de batalla ante la inminente invasión de los realistas.
Con ocasión de la proclamación de la Independencia se usó la nueva bandera que
había reemplazado a la de la Patria Vieja y a la cual se le había cambiado la
franja amarilla por una roja.
P.D. Hay que destacar la activa participación de
muchos nacimentanos en la lucha por la Independencia de Chile, entre ellos los
patriotas Eusebio y Buenaventura Ruiz Guzmán.
Texto tomado del Diccionario
Histórico y Biográfico de Chile de Fernando Castillo, Lía Cortés y Jordi
Fuentes.
www.nacimientotumemoria.blogspot.com
miércoles, 5 de diciembre de 2012
DON JULIO FRANCISCO HEMMELMANN DUCOMUN (1916-1988)
Hijo de padre alemán y madre
francesa, nació en Temuco el 24 de abril de 1916. Vivió sus primeros años en
Lumaco antes de trasladarse a la provincia de BioBío con Emilio, uno de sus
hermanos mayores. Llega Nacimiento a los 19 años, lleno de anhelos de triunfo.
El propósito era uno en particular: trabajar en un rubro de la cerámica.
Contrajo matrimonio con Yolanda
Bernasconi, con quien tuvo tres hijas y un hijo. Además, fue padre de un quinto
varón, por quien se preocupó de la misma forma que el resto de sus hijos.
La historia de Julio F.
Hemmelmann D., está marcada por un destacado desempeño en la agricultura y la
cerámica de Nacimiento; pero por sobre todo resalta su vocación de servicio
público que le permitió relacionarse con gran parte de la comunidad nacimentana,
incluso lo situó en la alcaldía de esta localidad durante dos períodos en la
década del ´60.
PROMOTOR DE LA CERÁMICA
En la comuna de Nacimiento, en la
primera mitad del siglo XX la cerámica encontró un escenario ideal en las
condiciones naturales de la greda y arcilla del subsuelo, para convertirse en
una de las actividades más importantes a lo largo de los años. No obstante, no
bastó el regalo de la naturaleza para la consolidación de esta actividad. La calidad
de las gredas y las actividades alfareras atrajeron a don Julio y su cuñado Bartolomé
Serra, quienes con mucha dificultad lograron instalarse en 1932. En un
comienzo, la actividad se centró en la producción de cacharros de greda, y más
tarde, en 1939, la producción de loza fue paulatinamente reemplazada por tejas.
Años después se fueron instalando diversas fábricas de cerámica dedicadas a la
producción de variados productos como tejas, ladrillos, baldosas, baldosines y
enchapes destinados a la construcción. Asimismo, la oferta incluía objetos
cerámicos para jardinería y decoración. Tras 16 años trabajando en la fábrica “La
Rivera”, que había fundado Bartolomé Serra.
Después de muchos esfuerzos Julio
Hemmelmann se sumó a la sociedad que ya constituían Arturo Sheffield
(agricultor de nacionalidad inglesa) y Francisco Giordana (constructor italiano
e hijo de ceramistas). Ocupando el lugar que había dejado el Sr. David Barr.
Con ellos trabajó hasta 1988, año en que falleció.
EL ALCALDE DEL PUEBLO
A la par de sus actividades agrícolas
y de la industria de la cerámica, Julio Hemmelmann comenzó a involucrarse en lo
que sería su gran vocación de servicio y el recuerdo que la historia dejaría
estampado: el servicio público.
Fue elegido en 1960 a 1963:
ALCALDE: Julio Francisco Hemmelmann Ducomun (Partido Radical)
1° Regidor: Tomás Varela (Partido
Liberal)
2° Regidor: Andrés Gallegos Bizama (Partido
Radical)
3° Regidor: Celedonio Medina Reyes (Partido Conservador
Unido)
4° Regidor: Víctor Eugenio Toledo (Partido
Socialista)
5° Regidor: Violeta Benavente (Partido
Radical)
6° Regidor: Armando Castillo López (Partido Radical).
Nuevamente asumió como primera
autoridad comunal desde 1963 a 1966.
ALCALDE: Julio Francisco
Hemmelmann Ducomun (Partido Radical)
1° Regidor: Víctor Eugenio Toledo
(Partido Radical)
2° Regidor: Celedonio Medina
Reyes (Partido Conservador Unido)
3° Regidor: Andrés Gallegos
Bizama (Partido Radical)
4° Regidor: José Zavala Ríos
(Partido Demócrata Cristiano)
5° Regidor: Tomás Varela (Partido
Liberal)
6° Manuel Bunster Correa (Partido
Liberal)
Durante sus períodos alcaldicios, Hemmelmann dedicó
esfuerzos a diversos temas que concitaban un alto interés ciudadano. Por una
parte, según consigna el periódico nacimentano “El Fuerte”, durante su gestión.
·
Se desarrolló un plan de implementación de
alcantarillado y pavimentación urbana
·
Se arregló el servicio de urgencias del Hospital
de Nacimiento
- · Se habilitó el camino Nacimiento – Los Ángeles
- Se creó la filial de la Cruz Roja
- · Se impulsó la creación del puente carretero
- · Se planteó la necesidad de restaurar el Fuerte Histórico de la comuna
- · Se inauguró el servicio telefónico para la comuna
Como miembro del Rotary Club,
tuvo la oportunidad de luchar por el establecimiento del Liceo de Nacimiento,
que en un principio fue particular. Se fundó en abril de 1958 y tres años
después, el diputado Sr. Manuel Rioseco
Vásquez logró su traspaso al sistema fiscal.
Sin embargo, una de sus grandes
apuestas fue la de apoyar y promover la llegada a la comuna de la gran
industria forestal, en ese entonces la papelera Inforsa, que comenzó a operar a
fines de noviembre de 1961.
PRESENCIA EN EL ÁMBITO DE LA
SALUD
Además de su marcado sentido
social, Julio Hemmelmann es recordado por el respaldo que otorgó al desarrollo
de la salud comunal. Muestra de lo anterior lo constituye el Centro de Salud
Familiar (CECOF) que lleva su nombre y que comenzó funcionando en calidad de “posta”
hace más de 30 años en el sector El Pinar de Nacimiento. Los terrenos donde se
emplaza este centro de salud fueron donados por el ex alcalde y en un esfuerzo
conjunto entre la comunidad de Nacimiento, su municipio y el Servicio de Salud
del Biobío, las nuevas dependencias fueron inauguradas en enero de 2007.
Biografía gentileza de su nieta
la Sra. Verónica Hemmelmann.
sábado, 24 de noviembre de 2012
RAMÓN BELISARIO BRICEÑO O’RYAN
Nació en Santiago en 1858. Hijo de Pedro Juan de Arévalo
Briceño y de Francisca Javiera Vincenti
O´ryan de los Ríos. Se dedicó al periodismo y fundó el periódico “El
Album Literario”. Fue redactor del diario “El Independiente” desde 1884 y de
“La Unión” de Valparaíso.
Fue Gobernador de Nacimiento y de Coronel. En febrero de
1903 fue nombrado Intendente de Llanquihue y el 25 de febrero de 1904 fue
nombrado Intendente de Linares, permaneciendo en el cargo hasta el 9 de agosto
del mismo año.
Fue Miembro del Círculo de Amigos de las Letras. Casó con
Esperanza O´ryan Montt (hija de Ramón Vincenti
O’ryan de los Ríos y de Mercedes Montt Gómez), tuvo 3 hijos.
Biografía gentileza del Licenciado en Historia e
Investigador Histórico, don Manuel Espinoza Llanca.
JOSÉ MIGUEL DEL ALCÁZAR RODRIGUEZ Y ZAPATA, COMANDANTE DEL FUERTE DE NACIMIENTO EN 1814
Nació en Valdivia en 1744. Hijo
de Andrés del Alcázar y de Feliciana Rodríguez y Zapata Sanhueza. En 1756
ingresó al ejército como Cadete del Batallón de Infantería de Concepción y
participó en las Campañas de la Araucanía.
El 7 de agosto de 1758 ascendió a
Subteniente y el 9 de abril de 1785 ascendió a Teniente. El 22 de marzo de 1793
ascendió a Capitán.
“Fue uno de los oficiales más
antiguos y de mayor grado que abrazó con entusiasmo la causa de la
Independencia y que a pesar de los años sirvió con brillo y valor durante la
Patria Vieja” (Virgilio Figueroa).
El 14 de agosto de 1813 ascendió
a Teniente Coronel Graduado y fue Comandante del Batallón de Infantería de
Concepción.
En 1814 fue nombrado Comandante
de Armas de Nacimiento, en donde fue atacado por tropas realistas superior en
número. Se defendió heroicamente y fue herido de gravedad, siendo tomado
prisionero con toda la guarnición. Sus bienes fueron confiscados y fue
desterrado a la isla Quiriquina. En 1817 logró escapar de este presidio y se
reincorporó al ejército patriota con el grado de Teniente Coronel.
Falleció en Concepción el 22 de marzo
de 1819. Casó en Purén el 30 de septiembre de 1764 con María Serafina Villagra
teniendo 7 hijos ( José Antonio, José María, Bernardina, Tránsito, María
Mercedes, Pedro y Andrés).
Biografía gentileza del
Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca.
www.nacimentotumemoria.blogspot.com
ABEL GÓMEZ OLIVARES, GUERRA DEL PACÍFCO Y GUERRA CIVIL DE 1891
Participó en la Guerra del
Pacífico como Teniente del Regimiento de Artillería N°1.
El 27 de septiembre de 1879
ascendió a Capitán del Regimiento de Artillería N°2.
Luchó heroicamente en la batalla
de Tacna el 26 de mayo de 1880 y en la toma del Morro de Arica el 7 de junio
del mismo año.
El 3 de diciembre de 1880
ascendió a Sargento Mayor Graduado del Regimiento de Artillería N°2 y luchó
heroicamente en las batallas de Chorrillos y Miraflores el 13 y 15 de enero de
1881.
El 1° de febrero de 1884 ascendió
a Teniente Coronel Graduado y fue nombrado Segundo Comandante del Regimiento de
Artillería N° 2.
Al estallar la Guerra Civil de
1891 apoyó al gobierno de don José Manuel Balmaceda. Ascendió a Coronel y fue
nombrado Comandante del Parque de Artillería de la División “Concepción”.
Luchó en la batalla de Concón el
21 de agosto y en la batalla de Placilla
el 28 de agosto de 1891.
Triunfante la revolución sufrió
persecución y fue dado de baja del ejército. Falleció en Iquique el 12 de julio
de 1912. Casó con Claudina Bordeux y tuvo 1 hijo (Carlos).
Biografía gentileza del
Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca.
MANUEL BUNSTER VILLAGRA Y MANUEL BUNSTER CARMONA
MANUEL BUNSTER
VILLAGRA
Nació en Nacimiento en 1863. Hijo
de José Bunster y Lucinda Villagra.
Estudió en Concepción y luego su
padre lo envía a estudiar a Inglaterra y Francia, a su regreso a Chile estudió
leyes en la Universidad de Chile y se recibió de abogado.
Fue administrador del Hospital de
Angol y presidente del Banco de Concepción. Fue Regidor de Angol. Militó en el
Partido Liberal y fue elegido Diputado por Angol, Traiguén y Collipulli desde
1891 a 1894. En 1902 fue Director del Club Hípico de Concepción y fue Socio
Director del Club Hípico de Santiago.
En 1923 fue nombrado Director del
Banco Hipotecario de Chile y se dedicó a la industria maderera siguiendo los
pasos de su padre.
Organizó la Compañía Molinera El
Globo y la Compañía Maderera El Sol.
Fue Director del Banco de Chile
en 1923 a 1934 fue nombrado además Director
de la Compañía Nacional de Seguros de Santiago, de la Compañía Azucarera de
Tacna y Presidente de la Compañía de Seguros La Mapocho. Fue socio del Club la
Unión.
Falleció en Viña del Mar el 13 de febrero de 1934.
Casó con Laura Carmona Ibieta (hija de Lisandro Carmona Trincado y de Luisa
Ibieta Rioseco), tuvo 4 hijos, entre ellos Manuel.
MANUEL BUNSTER
CARMONA
Nació en Concepción el 25 de
Noviembre d 1911. Hijo de Manuel Bunster Villagra y de Laura Carmona Ibieta.
Estudió en el Instituto Andrés Bello de Santiago y en Inglaterra.
Se dedicó a la agricultura junto
a sus hermanos en Malleco y militó en el Partido Liberal. Fue Regidor de
Nacimiento en 1935 a 1938 y Regidor de Negrete de 1953 a 1956, de 1956 a 1960 y
de 1960 a 1961. Fue elegido Diputado por Mulchén, Laja y Nacimiento de 1961 a
1965 y fue nombrado miembro de la Sociedad Nacional de Agricultura.
Falleció en Santiago el 14 de
junio de 1985. Casó el 4 de mayo de 1935 con Gabriela Paloma Correa Muñoz (
hija de Felipe Correa y de Rebeca Muñoz), teniendo 4 hijos (entre ellos Manuel
y Verónica).
JUAN DE DIOS BULNES Y QUEVEDO
Nació en Concepción en 1761. Hijo
de Toribio Alfonso Bulnes Corces y María Quevedo y Hoyos Obando.
Estudió en el seminario de
Concepción y en 1785 se ordenó sacerdote. Fue Capellán de la guarnición de
Nacimiento y luego Párroco de Talcahuano.
Al estallar el movimiento de
Independencia, se plegó a la causa realista y en 1812 huyó a Lima. Regresó a
Chile con la expedición del Almirante Antonio Pareja y fue nombrado Párroco de
Valdivia.
Volvió a huir al Perú en 1813,
para regresar a Valdivia con la expedición del Coronel Mariano Osorio. Fue cura
de Talcahuano durante la Reconquista Española y en 1816 fue nombrado Canónigo
de de la Catedral de Arequipa.
Después de la batalla de Ayacucho
se embarcó hacia España y en 1825 fue nombrado Comendador de la Orden de Isabel
la Católica y nombrado Canónigo de la Catedral de Oviedo.
Falleció en Oviedo en 1840.
Biografía gentileza del
Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca.
lunes, 19 de noviembre de 2012
MANUEL JOSÉ BULNES Y QUEVEDO
Nació en Concepción el 16 de
junio de 1767. Hijo de Toribio Alfonso de Bulnes y Corces y de María Quevedo y
Hoyos Obando. El 14 de octubre de 1779
ingresó al ejército como Cadete del Batallón de Infantería de Concepción y
participó en la guerra de Arauco. El 13 de diciembre 1786 ascendió a Alférez y
fue nombrado Comandante de Armas de Talcahuano y en 1788 fue destinado a la
guarnición de Nacimiento.
El 2 de octubre de 1791 fue
nombrado Comandante de Armas de Colcura y al año siguiente fue nombrado
Comandante de Armas de San Pedro. El 6 de 1793 ascendió a Teniente y fue
destinado a la guarnición de Juan Fernández.
El 14 de mayo de 1799 ascendió a
Capitán y fue destinado a la guarnición de San Carlos. En 1810 fue comisionado
por el gobierno de Francisco Antonio García Carrasco para apresar y trasladar a
su embarque al Perú a Bernardo Vera y Pintado, Juan Antonio de Ovalle y José
Antonio de Rojas. Más tarde colaboró con los Patriotas en las campañas de la
Patria Vieja como ayudante del General
José Miguel Carrera.
En 1813 ascendió a Teniente
Coronel y participó en el sitio a Chillán en agosto de ese año. Debido a las
luchas internas entre patriotas desertó y se plegó a la causa Realista en julio
de 1814.
Durante la Reconquista española
ascendió a Coronel de Infantería y en 1815 fue nombrado organizador y
Comandante del Batallón “Cazadores de Chile”. Fue destinado al Perú y más tarde
luchó en la Batalla de Maipú el 5 de abril de 1818 como Ayudante del General
Mariano Osorio.
Poco después participó en las
primeras campañas de la Guerra a Muerte y en 1819 se embarcó al Perú. Participó en las
Campañas de la Sierra. Falleció en Lima en 1821, víctima de una enfermedad
contraída en la campaña.
Casó en Concepción en 1793 con
María del Carmen Vial (Hija de José María Prieto Sotomayor y de María del Carmen
Vial Santelices), teniendo 4 hijos; María del Carmen, Miguel, Francisco y
Manuel Bulnes Prieto.
NOTA: Biografía gentileza del
Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca
miércoles, 7 de noviembre de 2012
UN CAFÉ FRENTE AL ENEMIGO
UN CAFÉ
FRENTE
AL ENEMIGO
GUERRA
DEL PACIFICO 1879-1884
El 12 de enero de 1881 el
Ejército Peruano, que había organizado el Dictador, Generalísimo y Protector
don Nicolás de Piérola, ocupaba las formidables y al parecer inexpugnables
posiciones de Chorrillos, cuyo flanco derecho se apoyaba en el famoso Morro
Solar, a cuya base, inabordable por el lado del mar, iban a morir las
tranquilas y azuladas olas del Pacífico.
Todas las alturas, desde el
mencionado Morro hasta la cerrillada de San Juan, estaban no solo erizadas de
cañones, sino también sembradas de minas explosivas y cruzadas de fosos.
Sobre estas alturas y detrás de
los fosos, trincheras de sacos de arena, minas y demás elementos defensivos,
permaneció agazapado y con el ojo avizor y el oído aguzado para percibir cualquier
ruido sospechoso, el ejército que el Dictador había aglomerado en número de
20.000 hombres dispuestos resueltamente a defender hasta la muerte la orgullosa
y opulenta capital limeña del empuje de los chilenos que, en número inferior,
habían acampado al pie de tan formidables defensas en la tarde de ese día, para
atacar y rendir al amanecer del día del 13 de enero. El Napoleón peruano, antes
de abandonar Lima, había jurado, a la usanza de los romanos, vencer o perecer
en la demanda.
Mientras tanto el ejército
chileno había aprovechado las sombras de la noche para desplegar sus efectivos
con arreglo al plan que había acordado y resuelto su Estado Mayor.
El Regimiento de Caballería “Carabineros
de Yungay”, al mando del Coronel don Manuel Bulnes Pinto, había recibido
órdenes para pernoctar en el costado derecho de nuestra línea, protegido de la
vista y de la ofensiva enemiga, por un alto barranco cortado a pique y de ahí,
en una espaciosa hondonada arenosa, había echado pie a tierra a las doce de la
noche y con la brida atada al brazo, los jefes, oficiales y soldados.
Luego se tendieron sobre la húmeda
arena para descansar algunas horas y reparar las fuerzas que iban a ser tan
necesarias al amanecer, momento fijado para el ataque.
Entre los jóvenes oficiales del
Regimiento se distinguía uno de ellos por su carácter festivo y bromista, a la
vez que sereno y disciplinado en los actos de servicio, el Teniente don Manuel
Fornés, cuyo único defecto físico consistía en que tartamudeaba más de lo
necesario a consecuencia de un susto que, según él decía, lo había hecho pasar
un perro bravo en su adolescencia.
En la histórica noche en que nos
referimos, el teniente Fornés, como todo el Regimiento, se había acomodado un
confortable lecho en la arena, para lo cual su asistente que era todo un “peine”,
el rey de los asistentes, como lo llamaban todos, le había acomodado con su
sable una verdadera sepultura, en la que se acomodó el oficial tal como si se
encontrara en el más mullido lecho de su lejana tierra. De ahí a dormirse y
roncar fue cuestión de minutos.
Para la seguridad del ejército y
para no denunciar al enemigo los movimientos y la presencia exacta de nuestros
soldados, el General en Jefe don Manuel Baquedano, había hecho saber en la
orden del día a todo el ejército, que era estrictamente prohibido fumar, hablar
fuerte y hacer ruidos innecesarios, que pudieran ubicar nuestros batallones,
que en tal caso se expondrían a ser ventajosamente cañoneados por las baterías
peruanas.
Y era tan estricto en exigir el cumplimiento de sus órdenes el General
Baquedano, que conminaba con ser pasado por las armas al soldado u oficial que
no respetara lo ordenado.
A las dos de la madrugada, todo
el ejército chileno ocupaba las posiciones que se le habían señalado y las
tropas reposaban en el más absoluto silencio, a tal extremo, que nadie se habría
figurado que al pie de aquellas formidables alturas acampasen cerca de 14.000
soldados, con caballería y artillería, listos para emprender al alba una de las
más sangrientas y terribles batallas de aquella larga guerra.
El Teniente Fornés dormía cuando
sintió que alguien le tiraba de una pierna, al mismo tiempo que oyó la voz de
su fiel asistente que le decía muy quedo; Mi Teniente, ya está el café listo!
Oír esto y ponerse en pie,
echando mano de su sable, fue todo uno, pues se le vino en el acto a la memoria
la orden que no se podía fumar ni mucho menos prender fuego, bajo pena de la
vida.
_ ¡Qué dices desgraciado!_ gruñó
Fornés encolerizado_ ¿has prendido fuego para hacer café?
_ Si, mi teniente --contestó el
leal servidor—pero hemos hecho un fuego
subterráneo, a lo minero…
Replicó el Teniente, --¿no sabes
que hay orden de fusilar al que infrinja la orden del General?
--Sí, mi Teniente, pero la cosa ha
sido tan bien hecha, que ni el General ni nadie, fuera de usted y otros
asistentes, lo llegarán a saber nunca.
Acompáñeme, mi Teniente y se convencerá de que no hay peligro y en cambio se servirá
usted una buena cachucha de rico café hirviendo, de legítimo poroto.
El Teniente Fornés estaba a todo
esto medio yerto y mojado desde la coronilla hasta los talones de la famosa “camanchaca”, que es una
niebla espesa y húmeda, capaz de trasminar de frío a una osa polar. Pensó que
era su deber averiguar cómo se habían atrevido a infringir las terribles órdenes
superiores aquellos desalmados asistentes, a los cuales era necesario castigar
ejemplarmente después de la próxima
batalla, si es que el plomo enemigo no les evitaba tal afrenta.
A gatas, el asistente y el
oficial, llegaron en pocos minutos al borde de la quebrada, donde el cerro formaba un murallón de tierra
cortada a pique. Con gran asombro el oficial vio que a modo de labor minera, se
internaban en la tierra unos tres o cuatro metros, en forma de zigzag. En el
fondo de aquel endiablado dédalo, habían encendido una regular hoguera, sobre
tres piedras, hervía y humeaba un tacho, del que se escapaban los agradables e
incitantes vaporcillos del café, que aunque fuera de porotos, en esos instantes
podía confundirse con de un legítimo Moka, o con el no menos aromático de las
sierras bolivianas de Caravalla.
Ante tan espléndido y no soñado “panorama”
y el tufo del cafecillo aquel dio al traste con la disciplina y con el ukase
mortal del señor General en Jefe.
Dos cachuchas de café, rociado
con un tanto de pisco de Ica, cuya provisión no descuidaban aquellos asistentes
tan alentados, contribuyeron a borrar de la cabeza del Teniente los negros
propósitos de castigos ejemplares que había proyectado, como justa y dolorosa
medida disciplinaria.
Pero el Teniente era demasiado
buen camarada para dejar sin participación a su alentado Capitán, que lo era el
valiente y esforzado don Juan Ramón Terán, oficial que tenía fama de ser tan
terrible sableador en la batalla como estricto observante de la disciplina y
pensando que aún había raciones de café, mandó en comisión a su asistente para
citar al Capitán a la escondida cueva. Al poco rato y a gatas, como el
Teniente, hizo su entrada en ella el terrible Capitán, que al ver la hoguera y
el café y al recordar la orden del General, principió por echar contra el
Teniente y los soldados que se habían atrevido a infringir las órdenes, el más
tremendo y cargado “café”, de que se tenía memoria en los anales del
disciplinado Regimiento “Carabineros de Yungay”.
--Mi Teniente Fornés! –rugió el
Capitán—es usted responsable de esta falta a las órdenes superiores y mañana,
después de la batalla, se presentará arrestado en banderas para responder de
esta falta.
--A la orden, mi Capi… Capi… Capitán,
contestó el Teniente, sorbiendo su tercera y última cachucha de café, pero esto
no qui… quita que… que usted se sirva un
tra… tra… traguito de café para desentumir el frío, que yo mañana haré lo
posible pa… pa… para no darle trabajo al Con… Con… Consejo de Guerra.
Y de ahí que el bravo y terrible
Capitán Terán, famoso por su estrictez, al sentir el tufillo de aquel
endiablado brebaje y el vaho del excelente piscolabio que le llegaba tentador y
aromatizado, cayó también en la tentación de probarlo y una tras otra se sorbió
dos de aquellas tentadoras cachuchas, al terminarlas y limpiarse el frondoso
mostacho, que en aquellos tiempos constituía el marcial adorno de los
militares, se acordó a su turno de que su mayor, que lo era don Manuel R.
Barahona, podía quizás compartir con ellos la responsabilidad de aquel
flagrante pecado militar y un nuevo asistente partió también a gatas y en
comisión para convocar al señor Mayor del heroico Regimiento, a la cueva
misteriosa, en donde se había dado al traste con las órdenes del ilustre
General en Jefe, don Manuel Baquedano.
Así como habían llegado el
Teniente y el Capitán, hizo su entrada en la cueva a gatas y con el sable a la
rastra, el Mayor don Manuel Barahona.
Si grande y justificada fue la
indignación del Capitán, el estallido de enojo del Mayor fue como la erupción
de un volcán y conminó a esos subalternos que así, con tanta audacia como cinismo,
se permitían agravar su falta, invitándolo a él, al tercer jefe del Cuerpo, a
coopera en tamaño delito.
Pero el tufillo aquel y las caras
de santos mocarros que habían adoptado los delincuentes, influyeron de tal modo
en el espíritu del Mayor, que mandando a los cien mil de a caballo, la dignidad
de su rango, cayó también en la tentación y se tomó una buena cachucha de café.
Lo mismo que el Teniente y al
Capitán, se le ocurrió que el 2° jefe, el Teniente Coronel Graduado don José
Miguel Alcérreca, bien merecía también ser pasado por las armas por aquel
delito que, con ser tan grave, tenía la cualidad de calentar el cuerpo y
confortar el espíritu.
Ahora fue el turno del Teniente Fornés quien recibió el encargo de ir
donde el bravo Alcérreca, que embozado en su amplia capa de caballería se
paseaba a grandes pasos, tratando de desentumecer sus miembros ateridos por la
terrible camanchaca.
Más… el bravo Fornés perdió el
valor al recordar que el 2° jefe de los Carabineros, era aquel soldado, que ha
semejanza de los mariscales de Napoleón, no entendía de que alguien pudiera
llegar a cometer una falta contra la disciplina y el honor militar y en cuatro
patas y como el criminal que rodea y acecha a la víctima, llegó a pocos metros
de donde se paseaba el Comandante, se le atrofiaron las piernas, le flaqueó el
corazón y dando un rodeo más que prudente, iba a emprender una vergonzosa
retirada cuando el Comandante lo alcanzó a percibir, desenvainó el sable no
poca fue la sorpresa al encontrarse con el Teniente don Manuel Fornés, de la 1°
compañía del segundo escuadrón, que trataba de escabullir el cuerpo.
--¿Qué significa esto, Teniente
Fornés?, preguntó el Comandante Alcérreca al oficial, que fiel al respeto y a la
disciplina se había puesto en dos pies, ¿no sabe usted que está estrictamente
prohibido que los oficiales se separen por ningún motivo de sus Compañías?
Contestó el Teniente, --Es, es,
es, que mi Coman…Comandante que, que, yo venía pa… pa…para ofrecerle una, una
tacita de ca… ca…café, mi Co… Co… Coman…dante…
--¡Usted debe estar loco o
soñando, mi Teniente; váyase a dormir y déjese de tacitas de café, mañana
después de la batalla se presenta arrestado en el cuerpo de guardia!
--Co… co…conforme mi Coman…Coman…
dante…, seguramente yo, yo, es… es… estaba soñando.
El Teniente Fornés se fue
renegando de haber tenido la peregrina idea de ofrecerle al Comandante una taza
de café con excelente pisco, cuando la orden del día había prohibido hasta
fumar a los 14.000 hombres que formaban el glorioso Ejército de Chile.
Y he ahí como el 2° Comandante y
también el Coronel don Manuel Bulnes no
disfrutaron el haber calentado el cuerpo
con aquel famoso café clandestino horas antes de la memorable Batalla de
Chorrillos.
Aquel día 13 de enero de 1881, el
Capitán don Juan Ramón Terán Ruiz,
nacido en Nacimiento, entregaría
heroicamente su vida combatiendo por nuestra Patria. Había participado en el
Combate de Buenavista el 18 de abril de 1880, en la Batalla de Tacna el 26 de
mayo de 1880, en el Asalto y Toma de Arica el 7 de junio de 1880 y finalmente
en la Batalla de Chorrillos el 13 de enero de 1881.
Parte de Guerra del Coronel Bulnes: “Este
resultado ventajoso para las armas de la Patria, no se obtuvo sin que tuviéramos
que lamentar algunas dolorosas y sensibles pérdidas, entre ellas las del bravo
y valiente Capitán Terán y otros individuos de tropa, que pagaron noblemente su
tributo de amor a la patria y a la gloria de su bandera”
Lima, 20 de enero de 1881.
Libro: Crónicas de Guerra,
Relatos de un Ex Combatiente de la Guerra del Pacífico y la Revolución de 1891
del Mayor de Ejército don J. Arturo Olid, tripulante de la Covadonga.
Parte de Guerra: Coronel don
Manuel Bulnes Pinto, del Regimiento Carabineros de Yungay.
www.nacimientotumemoria.blogspot.com
lunes, 22 de octubre de 2012
BATALLÓN MOVILIZADO DE NACIMIENTO GUERRA CIVIL 1891
PERTENECIENTE A LA DIVISIÓN CONCEPCIÓN
PLANA MAYOR:
COMANDANTE: Zenón Canales
SARGENTOS MAYORES: Gerardo Pelissier y Arturo Fuentealba
CAPITANES AYUDANTES: Emilio Gana O. y Elías Elgueta
CONTADOR: Floridor Bravo
PRIMERA COMPAÑÍA:
CAPITÁN: Joaquín Díaz Garcés.
TENIENTE: Néstor Ehijos Gallegos
SUB TENIENTES: Víctor Carrasco y Carlos Gana O.
SEGUNDA COMPAÑÍA:
CAPITÁN: Antonio García
TENIENTE: Nemesio Martínez
SUB TENIENTES: César Ehijos Gallegos y Víctor Manuel Villagrán
TERCERA COMPAÑÍA:
CAPITÁN: Manuel Florín E.
TENIENTE: Guillermo Terán
SUB TENIENTES: Erasmo Velozo y Luis R. Manzano
CUARTA COMPAÑÍA:
CAPITÁN: Carlos Federico de la Barra Ruiz
TENIENTE: Alcibíades Vera
SUB TENIENTES: José Patricio Arancibia y Abraham Cerda
SOLDADO: Lisandro Riquelme
NACIMENTANOS EN REGIMIENTOS DE LÍNEA
CORONEL: Abel Gómez Olivares, Comandante del Parque de Artillería de la División "Concepción"
NACIMENTANOS EN REGIMIENTOS DE LÍNEA
CORONEL: Abel Gómez Olivares, Comandante del Parque de Artillería de la División "Concepción"
CAPITÁN: Armando Terán Lavín, Regimiento 2° de Línea Tacna.
FUENTE: “La Guerra Civil de 1891”, de Francisco Javier Díaz V. Tomo N° 1 “La Campaña del Norte” , publicado en 1942.
Información enviada por Rodrigo Ignacio Riquelme González.
martes, 9 de octubre de 2012
BATALLÓN MOVILIZADO DE NACIMIENTO DE LA GUARDIA NACIONAL
Los orígenes de la GUARDIA
NACIONAL se remontan a las milicias coloniales, conformadas por los vecinos en
armas para defenderse de los bandidos, sublevaciones indígenas, hacer guardia y
prevención policial en las ciudades, cobrando especial relevancia como auxilio
del Ejército Español.
Durante la guerra de
Independencia fueron la base de conformación del Ejército Patriota y del
Ejército Libertador de Los Andes.
Consolidada la Independencia, en
1825 se creó oficialmente la Guardia Nacional a la que debían servir como
voluntarios, durante 10 años todos aquellos hombres que no cumplieran funciones
religiosas, públicas o de utilidad pública (panaderos, bomberos, etc.) Sin
embargo, esta no tuvo un desarrollo significativo sino hasta la gestión
ministerial de don Diego Portales, cuando cobró especial importancia y
desarrollo, convirtiéndose en un contrapeso militar al Ejército de Línea, en
caso que surgiera un caudillaje militar en su interior que atentara contra el
sistema político.
El accionar de la Guardia
Nacional era considerado vital ante un ejército de línea, pequeño y de bajo costo, por el auxilio que
prestaban en el patrullaje rural, resguardando cárceles y otras labores, como
asimismo por contemplar una reserva militar de 30 mil hombres que podían ser
movilizados en caso de emergencia nacional.
Así, la constitución de 1833
contempló la obligación de servir en las milicias y se estableció en el
presupuesto nacional su financiamiento permanente. Del mismo modo, los
milicianos, entre 14 y los 50 años,
fueron obligados a recibir instrucción militar una vez a la semana y a
costearse su propio uniforme.
Posteriormente durante el
gobierno de don Manuel Bulnes Prieto, se dictó un decreto (10 de octubre de 1845)
que vinculó y subordinó la gestión de la Guardia Nacional al Ejército de Línea,
estableciendo una Inspección General en ella conformada por oficiales que
debían velar por su correcto
funcionamiento y progreso.
La Guardia Nacional también
sirvió como contingente electoral forzado de los sucesivos gobiernos. Esta
estrecha ligazón con la Moneda explicó que los “Cívicos”, como fueron llamados
sus miembros, optaran siempre por defender los gobiernos constituidos, incluso
contra organizaciones en las que muchos participaron, como en el levantamiento
de la Sociedad de la Igualdad, de abril de 1851.
De cara al exterior, su aporte
fue trascendental en la guerra contra la Confederación Perú- Boliviana, en la
ocupación de la Araucanía, en la Guerra del Pacífico y en la Guerra Civil de
1891.
La modernización de Ejército de
fines del siglo XIX y la instauración
del Servicio Militar Obligatorio en 1900 marcó su declive. De esta manera
terminó un ciclo en que junto al Ejército, la Guardia Cívica fue un pilar de la
defensa terrestre del Estado chileno en el siglo XIX.
Gentileza de Rodrigo Ignacio
Riquelme González.
www.nacimientotumemoria.blogspot.com
sábado, 4 de agosto de 2012
JOSÉ CIENFUEGOS SILVA
n Nació
en Talca en 1790.
n El
16 de marzo de 1812 fue nombrado Alférez del Regimiento de Milicias de Caballería
de Talca.
n Participó
en las campañas de la Patria Vieja como Capitán del Escuadrón Dragones de la Patria
.
n En
abril de 1817 fue nombrado Comandante de una columna patriota que tomó posesión
de Los Ángeles.
n Dirigió
el asalto que incorporó definitivamente a Nacimiento al Chile Republicano, el 13 de mayo de 1817.
n Luchó
en el combate de Carampangue el 27 de mayo 1817.
n Fue
asesinado por montoneros realistas a
orillas del río Lebu el 30 de junio de 1817.
Gentileza del Licenciado en Historia
e Investigador Histórico, don Manuel Espinoza Llanca.
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