Este sitio es para toda persona nacida en esta hermosa tierra. Para todo aquél que se sienta orgulloso por su comuna. para el que sigue aquí, para el que está lejos y para los que de una u otra forma se les ha impregnado en la memoria el nombre de Nacimiento. Más de cuatrocientos años de historia forjaron nuestras raíces, de aquí surgieron patriotas forjadores de nuestra independencia, artistas, escritores, congresistas, héroes, deportistas, nacimentanos de corazón.

Aquí está tu espacio, tu cita con la historia, con el presente y el rincón de los recuerdos y la posibilidad de expresar tus sentimientos por tu pueblo, tu opinión nos interesa, no dejemos en el olvido este pedazo de tierra con una de las historias más extensas e importantes de nuestra patria.
Cada pueblo, cada país, incluso cada persona le asigna importancia a algún tipo de recuerdo. Practicar el ejercicio de mirar hacia atrás es para entendernos mejor, pues el pasado a menudo nos ofrece las claves necesarias para desenvolverse en forma adecuada y exitosa en el presente.
La Historia busca recrear esas vidas y experiencias de esos antepasados, pero no con un mero afán de curiosidad, sino con un espíritu crítico que permita ir descubriendo el legado de los que ya no están. Ahí en el acto de recordar, está la conexión con nuestras raíces, con nuestra Historia.
La historia de más de cuatro siglos de Nacimiento, nos muestra que somos una comunidad muy amplia, que tiene raíces en las civilizaciones precolombinas, la irrupción europea trastocó la historia, el choque de dos identidades con pocos elementos en común, modificó el modo de ser de ambos grupos, configurando la nueva identidad mestiza. El descubrimiento del Nuevo Mundo, marcó un hito en la historia de la humanidad. Todo un continente se moviliza desde la vieja Europa a colonizar estas tierras, impregnándolas con sus tradiciones, costumbres, idiomas y mezclándose en el surgimiento de una nueva raza. Lo que hoy somos, casi como el producto de la fantasía sucedió en esta región hace ya más de 4oo años, como resultado de la audacia de los conquistadores y la pujante y tesonera fuerza de los caciques araucanos. Fue aquí donde la lanza y la espada se encontraron para formar un nuevo pueblo.
"Los pueblos que no conocen su historia, sus errores y sus aciertos, pierden conciencia de sus destinos y los que se apoyan en las tumbas gloriosas de sus antepasados, son los que mejor preparan el porvenir".
Te invito a conocer nuestra historia, eres bienvenido.

sábado, 27 de mayo de 2017

Nacimentanos en la Guerra del Pacífico 1879-1884
Hilario Aedo
Pedro José Alarcón
Pantaleón Larenas
José Domingo Barrientos
Juan Antonio Bastidas
Clodomiro Bustos
Juan Ismael Calderón
Juan Campos
José Antonio Castro
Epifanio Canto
José Benito Cid
Vicente Cifuentes
Francisco Coronado
Marcelino Cuevas
Ambrosio Díaz
Leonidas Ehijos Gallegos
Manuel Fuentes
Carmen Garcés
Isaías Garrido
Abel Gómez Olivares
Narciso González
Martín González
Ruperto Guzmán
Juan Bautista Guzmán
Juan Hernández
José Mercedes Inostroza
José Manuel Islas
Luciano Jara
Andrés Avelino Jara
Fidel Jara
Juan de Dios Jélves
Savino Larenas
Álbaro Larenas
Jacinto Larenas Mora
Lorenzo Lastra
Narciso Lastra
Fernando Lopetegui Mackay
Esteban Manríquez
Pedro Martínez
Juan Bautista Morales
Andrés 2º Amador Moreira
Altidoro Narváez
Sebastián Navarrete
José Mercedes Olate
José Benicio Oñate
Juan de la Cruz Ortíz
Santiago Pacheco
Juan de la Cruz Pardo
Alejandro Parra
Tomás Pérez
Francisco Peso
José Victorino Provoste
Rufino Provoste
Cantalicio Quinteros
Juan de Dios Reyes
Florindo Rivas
Benjamín Ruíz Saavedra
José Jil Saavedra
Horacio Sáez
Juan Capistán Salazar
Pedro San Martín
José del Carmen Sanhueza
Fabriciano Sepúlveda
Juan de la Cruz Silva
Juan de Dios Silva
Abelardo Sosa
Celedonio Sosa
José del Tránsito Suárez
Augusto Joui
José del Cármen Terán
José Domingo Terán
Juan Ramón Terán Ruíz
Armando Terán Lavín
Sinforoso Torres
Domingo Ulloa
Francisco Velozo
Juan Alberto Vergara
Alfredo Villagra Oyarzún
Secundino Zambrano
Domingo Ponce
Cantalicio Garrido
José Zenón Beltrán
Nemesio Lara
Juan de Dios Conejeros
Arturo Fuentealba
José P. Badilla. (Labrador, 33 años, soltero, no sabe leer. Herido mano izquierda en Chorrillos, 2º de
Línea. Soldado Movilizado. Decreto invalidez del 9 de mayo de 1883.
Homenaje de la comunidad agradecida de los hombres y mujeres que dejaron su familia y su tierra para defender nuestra soberanía y el orgullo de nuestra bandera. Gracias por legarnos bienestar económico a todos los chilenos.
Información obtenida gracias a la gentileza del investigador histórico Mauricio Pelayo González.
Publicación de Iris Martínez Terán.

jueves, 10 de julio de 2014

DOMINGO URRUTIA VIVANCO

Nació en San Carlos en 1791. Hijo de don Juan Urrutia Villagra, uno de los fundadores de Parral,  y de doña Francisca Vivanco Contreras. Se casó con doña Javiera Flores Riquelme de la Barrera, pariente de O´Higgins por el lado materno. Tuvo descendencia.

Comenzó su carrera a los 20 años, cuando invadió el país el general Antonio Pareja, se escapó de su pueblo natal para incorporarse al Ejército Patriota como teniente de infantería el 1° de agosto de 1813 y fue ayudante de campo del general Bernardo O´Higgins, participando en las batallas de: El Quilo, Tres Montes, Quechereguas y Rancagua  (1 y 2 de octubre de1814)

Atravesó varias veces la cordillera por el paso “El Planchón” y contribuyó a la victoria de Chacabuco (1817). Recibió órdenes de perseguir a los realistas en el sur, a los que atacó en Linares y Parral.

A las órdenes del general Freire se encontró en el combate Cumpeo y a las órdenes del capitán José Cienfuegos Silva, participó en el combate de Nacimiento (1817),  perdiendo el brazo derecho en el enfrentamiento con los realistas. Mediante esta acción Nacimiento fue incorporado al Chile Republicano (“La Historia de Nacimiento”, de Ramón Navarrete Stagg, pagina 186).

Posteriormente participó en la sorpresa de Cancha Rayada (19 de marzo de 1818), en la batalla de Maipú (5 de abril de 1818).

Firmó la Constitución Política del Estado de Chile, sancionada y promulgada el 30 de octubre de 1822. Cabe señalar que el original firmado de puño y letra de sus autores, que se conserva en la Secretaría del Senado,  se registran las firmas de los siguientes diputados: Santiago Fernández, Domingo Urrutia Vivanco, Francisco de Borja Valdés, Manuel José de Silva y Francisco Vargas.

Fue electo diputado propietario por Parral, en la Convención Preparatoria  del 23 de julio al 30 de octubre de 1822. En 1829 fue nombrado Intendente de Cauquenes. Se retiró del Ejército con el grado de coronel el 1° de abril de 1835.

Cuando estalló el movimiento revolucionario encabezado por don José María de la Cruz Prieto y descontento con el régimen imperante, se plegó nuevamente a la revolución y atacó el 19 de septiembre de 1851 la ciudad de Parral y luego se retiró a Concepción después de un largo tiroteo. Fue nombrado General en Jefe del Ejército revolucionario y el 19 de noviembre del mismo año, peleó en el combate de Monte Urra. En Loncomilla, declarada la derrota, se retiró decepcionado y no volvió a tomar parte en contiendas civiles.

Se fue a su fundo de Parral, donde se dedicó a las actividades agrícolas.

 En reconocimiento a sus méritos fue ascendido a General de Brigada primero y General División el 10 de mayo de 1876.

Falleció en Parral el 31 de enero de 1888, a la edad de 97 años.


Fuente: Biografías Parlamentarias.

miércoles, 10 de julio de 2013

JOSÉ ANTONIO ROA, GOBERNADOR DE NACIMENTO EN 1855


Nació en Paillihue,  Los Ángeles, en 1801. Falleció en Arauco el 3 de octubre 1876. El 1° de marzo se enroló como voluntario en el ejército patriota de Concepción, se batió en las campañas del sur contra los realistas y participó en la sorpresa de Cancha Rayada (1818), en la batalla de Maipú (5 de abril 1818), toma de Corral, en 1820 y fue uno de los vencedores de la acción del río Toro. Fue condecorado por el gobierno por la toma de Valdivia.
 En 1823 marchó al Perú (Expedición Libertadora del Perú) y a su regreso hizo la campaña de Chiloé, participando en el combate de Bellavista (4 de enero de 1826). Ascendió a subteniente y en 1832 a teniente.
Se batió con los Pincheira en 1832. En 1837 ascendió a capitán. Participó en el combate de Barón el 6 de junio de 1837 (Motín de Quillota). Hizo la guerra contra la Confederación Perú-Boliviana, actuó en la toma de Lima el 21 de agosto de 1838 y fue herido en una pierna en esta acción. Se encontró en el combate de puente Buin (6 de enero de 1839) y en la batalla de Yungay (20 de enero de 1839).
De  regreso fue nombrado gobernador del departamento de Castro (1843). En 1853 ocupó igual cargo en el departamento de Arauco. Ascendió a sargento mayor (1854), nombrado gobernador de Nacimiento (1855), intendente de la provincia de Nacimiento (1855), intendente de la provincia de Arauco (1858) y ascendido a coronel (1874), retirándose del ejército ese mismo año.

Fuente: Diccionario Histórico y Biográfico de Chile de Fernando Castillo, Lía Cortés y Jordi Fuentes.

jueves, 6 de junio de 2013

TOMA DE MORRO DE ARICA, 7 DE JUNIO DE 1880, GUERRA DEL PACÍFICO 1879-1884


Participaron las fuerzas peruanas al mando del coronel Francisco Bolognesi, en número de 2.100 hombres que se encontraban de guarnición en y la división chilena de 4.000 soldados de infantería al mando del coronel Pedro Lagos Marchant.
El día 5, a las 8:00 hrs. Los cañones chilenos rompieron el fuego, el que fue contestado por los peruanos. En el mismo día fue mandado un parlamentario a conversar con el enemigo, recayendo la misión en el mayor José de la Cruz Salvo. Fue conducido con los ojos  vendados a la presencia del jefe de la plaza, coronel Bolognesi, quien lo recibió cortésmente. El parlamentario le pidió la rendición de la plaza para evitar derramamiento inútil de sangre, ya que debido a la situación de los chilenos y a sus fuerzas, toda resistencia era inútil. Bolognesi le dijo: “resistiremos hasta quemar el último cartucho”.
El 6 de junio se efectuó un segundo  bombardeo con la cooperación de la Escuadra Naval, con la cual se quería justificar una capitulación peruana honrosa. El intercambio de disparos averió a la Covadonga y provocó muchas bajas en el blindado Cochrane. A media noche del 6, el coronel Lagos dejó el campamento de Azapa con los cuerpos que iban a participar en el asalto. El ataque se inició al amanecer del día 7 de junio  contra el fuerte Ciudadela, el que fue tomado a cuchillo. Otro fuerte atacado fue el del Este, de la misma manera. La fuerza peruana que salvó de estos fuertes mediante la fuga, fue a engrosar la guarnición del morro de Arica. Según el plan trazado, una vez tomados estos dos fuertes correspondía al Regimiento Buin, que llegaba de refresco, tomar el morro. No se sabe quién, en el fragor de la batalla gritó: ¡Al morro muchachos!,  la tropa olvidando las instrucciones recibidas se precipitó al asalto. Los soldados llegaron a la plazoleta del morro, izando la bandera chilena. Bolognesi, Ugarte y la mayor parte de los oficiales perecieron en la refriega. La versión de que uno de ellos se lanzó con su cabalgadura al mar, no pasa de ser una leyenda. Sáenz Peña fue salvado herido por el capitán Silva Arriagada que llegó en esos momentos. Los fuertes del norte habían caído en poder del batallón Lautaro dirigido por Orozimbo Barbosa Puga. Se izó la bandera chilena  a las 7:45 hrs, la toma del morro demoró sólo 55 minutos de lucha.
El general Manuel Baquedano González y el coronel Velásquez que observaban la batalla y seguidos por Manuel Bulnes Pinto (hijo del general Manuel Bulnes Prieto),  del Regimiento Carabineros de Yungay, tomaron la plaza de Arica  las 8:30 hrs., momento en  que salvaron la vida de cientos de rendidos. El general Baquedano fue ascendido por esta victoria a General de División.
El número de prisioneros peruanos fue superior a 1.000 y un número igual cayó en la batalla. Las bajas chilenas fueron de 473 entre muertos y heridos. Murió en esta ocasión el comandante del 4° de Línea Juan José San Martín.
Fuente: Diccionario Histórico y Biográfico de Chile, Fernando Castillo, Lía Cortés y Jordi Fuentes.

Nota: En esta batalla participaron los nacimentanos Abel Gómez Olivares, comandante del Regimiento de Artillería N°2 y el capitán Juan Ramón Terán Ruiz, del Regimiento de Caballería Carabineros de Yungay 2° de Línea.

sábado, 18 de mayo de 2013

Guerra del Pacífico 1879-1884


Desarrollada entre Chile, Perú y Bolivia, estos dos últimos aliados, en virtud del tratado secreto de 1873. Los Antecedentes de este conflicto fueron los siguientes: las arcas fiscales peruanas se encontraban en banca rota en 1872 cuando subió al poder el presidente del Perú Manuel Pardo. Una de las causas principales de este estado de cosas, fuera de la mala administración, era que el guano, propiedad del Estado, se encontraba agotado. El salitre, propiedad particular, le hacía además, la competencia. Esto motivó que el presidente peruano tratara de colocar al salitre en la misma situación del guano, es decir, que fuera propiedad del Estado y con ello se pretendía obtener el monopolio de este fertilizante.
                El hecho de que se hubiera descubierto salitre en territorio boliviano explotado por compañías chilenas y yacimientos en territorio chileno, movió a que Pardo se uniera a Bolivia por el tratado secreto de 1873. Trató también de obtener la alianza con Argentina con el propósito de arrojar a Chile del desierto de Atacama, donde existían estas riquezas. El presidente argentino Sarmiento obtuvo de la cámara la adhesión al tratado secreto en septiembre de 1873, pero el Senado postergó toda resolución sobre él.
                En Chile el presidente Federico Errázuriz Zañartu, cuando conoció la existencia del tratado secreto, aceleró la entrega del blindado Cochrane en construcción en Inglaterra. La llegada de este barco produjo un cambio en la situación. Perú aconsejó a Bolivia transar con Chile, firmando el tratado de 1874 y Argentina se abstuvo de ingresar a la alianza. El gobierno de Frías en Bolivia fue derribado en 1878 por un golpe de fuerza del general Hilarión Daza, quién hizo aprobar un impuesto de 10 centavos por quintal de salitre exportado. Chile reclamó, pero sin resultado. El gerente de la compañía salitrera chilena se negó a pagar el impuesto y Daza reaccionó ordenando el embargo  de la misma  sacándola a remate. Como esto violaba el tratado de 1874, el gobierno de Chile sólo tenía una solución: ordenar la ocupación de Antofagasta.
                Se envió  al coronel Emilio Sotomayor Baeza con 200 hombres, quienes la ocuparon el 14 de febrero de 1879. Bolivia declaró la guerra a Chile el 1° de marzo de 1879. Perú intervino confesando la existencia del tratado secreto de 1873. Chile declaró la guerra a los aliados Perú y Bolivia el 5 de abril de 1879.
                Argentina no intervino ni ingresó a la alianza por temor a Brasil, simpatizante de Chile. Al estallar el conflicto, Chile tenía una población de 2 millones y medio de habitantes y mantenía un ejército de 2.500 hombres, en tanto que Perú, con una población de 3 millones, sostenía uno de 8.000 y Bolivia con 2 millones, otro de más de 3.000.
                Los enemigos de Chile disponían pues de un ejército de más de 11 mil hombres, más de cuatro veces superior al de Chile y de una población que era el doble.
                En  poder naval, la superioridad era también evidente. Si bien Bolivia no disponía de ningún barco de guerra, el Perú contaba con cuatro acorazados y varios transportes y corbetas, Chile en cambio, tenía dos acorazados y algunas fragatas y corbetas casi sin valor debido a la antigüedad de su construcción.
La guerra tuvo 5 fases, que son las siguientes:
.- CAMPAÑA MARÍTIMA: Combate de Chipana, Combate Naval de Iquique, Combate de Punta Gruesa, Combate Nocturno de Iquique y el  Combate Naval de Angamos.
.- CAMPAÑA DE TARAPACÁ: La  Toma de Pisagua, Batalla de Dolores y la Batalla de Tarapacá.
.-CAMPAÑA DE TACNA: Batalla de Tacna (Alto de la Alianza) y la Toma del Morro de Arica.
.-CAMPAÑA DE LIMA: Batalla de Chorrillos, Batalla de Miraflores y la Ocupación de Lima.
.-CAMPAÑA DE LA SIERRA O BREÑA: Combate de Sangra, Combate de la Concepción y la Batalla de Huamachuco.
                El fin de esta contienda se logró con Perú, mediante el Tratado de Ancón  el 22 de octubre de 1883 y el alto al fuego con Bolivia el 4 de abril de 1884.

Texto tomado del Diccionario Histórico y Geográfico de Chile de Fernando Castillo, Lía Cortés y Jordi Fuentes.
Nota: Destacar la numerosa participación de los nacimentanos que en su mayoría voluntarios, dejaron muy en alto el nombre de nuestra comuna y contribuyeron a la victoria de las armas de la Patria. Los chilenos no olvidaremos jamás a estos valientes y esforzados hombres y mujeres que con coraje y valentía nos legaron soberanía, orgullo y bienestar económico. Honor y gloria por siempre a quienes en forma altruista y desinteresada pagaron con su vida el tributo de amor a nuestra bandera. El reconocimiento eterno también para los huérfanos, viudas y mutilados que dejó esta guerra.


martes, 14 de mayo de 2013

LA TRADICIÓN DE LA CRUZ DE MAYO

    La tradición de la fiesta de la "Cruz de Mayo", tiene su origen en los primeros misioneros que llegaron a nuestro país para evangelizar a los nativos. Se cree que como ignoraban el idioma trataron de inculcar la vida de Dios y Jesús, a travéz de la Cruz
  . Se instituyó entonces la devoción a la "Santa Cruz". Actualmente se celebra en algunas ciudades del país, en poblados pequeños, pero fundamentalmente en los campos. Durante 8 días se efectúan novenas, rosarios y diversas manifestaciones de culto. Al amanecer del día 2 de mayo se "viste" la cruz o se adorna con flores, en su mayoría silvestres y se colocan en ella 3 velas. Al atardecer se saca en procesión y se visita casa por casa cantando el verso de la cruz.
    En los hogares que visita la cruz, los dueños de casa le hacen una ofrenda que consiste en comestibles o bebidas. Estas servirán para realizar una fiesta en casa de los dueños de la cruz.
    Lamentablemente esta fiesta se ha ido perdiendo con el pasar de los años, pero en algunas ciudades pueden verse pequeños grupos de niños recorriendo la ciudad y cantando alegremente para recibir las ofrendas de las casas que son visitadas.  

domingo, 7 de abril de 2013

ACCIONES E INTERVENCIONES EFECTUADAS EN EL FUERTE HISTÓRICO NACIMIENTO



El Fuerte Histórico de Nacimiento, fundado el 24 de diciembre de 1603, por el entonces Gobernador don Alonso de Rivera, como parte de una política de establecimientos militares de Plazas Fuertes ubicadas a lo largo del río Biobío, adquiere su carácter de Villa el 20 agosto de 1756, con alrededor de 549 habitantes, siendo gobernador don Manuel de Amat y Junient  Planella y Vergós, Capitán General  y Gobernador del Reino de Chile, quien realiza la conocida delineación de su emplazamiento actual. Posteriormente es elevado al rango de ciudad el 13 de octubre de 1875, bajo el gobierno de don Federico Errázuriz Zañartu, en pleno proceso de la denominada “Pacificación de la Araucanía”, la que culmina a comienzos de la década siguiente.
A fines del siglo XIX, Nacimiento ya disponía de una plaza de armas como paseo público ubicada centralmente, sin embargo en 1888 ocurre una transacción entre el gobernador de la época y el Fisco, se permutan en beneficio fiscal, los terrenos de la plaza fuerte del pueblo, ubicada frente al convento de los Franciscanos, hoy Parroquia del Divino Redentor, para ser utilizada en la construcción de una escuela de instrucción primaria, actual escuela El Saber y a cambio, la gobernación recibe el cuartel militar conocido como “El Recinto”, luego del desenlace del conflicto de Arauco, había perdido toda utilidad estratégica militar, razón por la cual fue desmantelado como tal. Los escaños y rejas de la plaza de armas fueron trasladados al “Recinto”, como era conocido desde antiguo por los habitantes, la Plaza Fuerte de Nacimiento. Así mismo fueron desmanteladas y demolidas, las edificaciones que había en éste último, como la cárcel que fue trasladada a otras dependencias municipales. Dicha permuta y transacción contó con la intervención directa del entonces Intendente, Sr. Ricardo Vicuña y desde ese momento, autoridades municipales ejercen autoridad sobre “El Recinto”, en el cual quedan también las instalaciones de la entonces Policía Comunal o municipal, sucesores de los Guardias Cívicos, que continúa ocupando el lado norponiente de la explanada del Fuerte, hasta inicios de la década recién pasada, cuando Carabineros se instala en nuevas dependencias ubicadas fuera, en el año 2001.
Al quedar abandonadas  las antiguas instalaciones, que fueron construidas en madera, luego que el antiguo edificio de adobe quedara seriamente dañado por el sismo de enero de 1939, se transformó en foco de comisión de ilícitos y se incrementó su grado de deterioro de manera ostensible, generando situaciones de peligro e inseguridad, motivo por el cual finalmente fue desmantelado.
En el sector surponiente, corre igual suerte una cancha de basquetbol que había. Por allá por el año 1920, se le adosó una escalera de madera al Fuerte a objeto de cortar el trayecto que los vecinos debían recorrer desde la ciudad hacia la estación de ferrocarriles, ubicada al otro lado del río Vergara, motivo por el cual debían atravesar un puente de madera y hierro; en paralelo, un alcalde de aquellos tiempos, el Sr. Eleodoro Vallejos, hace construir un parapeto que sufre varios daños en el terremoto de 1939, a inicios de la década del 50, un vecino, don Jorge Saba financia la construcción de una nueva escalera, hecha de hormigón y también de una pileta ubicada en la parte central de la explanada del Fuerte.
Ambas son eliminadas en la intervención material del período Septiembre 2007-abril 2008, como también un parapeto que fue repuesto luego del sismo de 1960.
Finalmente, la Plaza Fuerte de Nacimiento, fiel exponente de la denominada arquitectura fortificada abaluartada, es sometida a un cambio de uso mediante una simple permuta, pasando a convertirse en un espacio público bajo las características de una plaza de armas de cualquier localidad, inspirada en el viejo patrón del damero español. Esta nueva condición en su cambio a partir del año 1888 e implementada desde 1895 hasta nuestros días, ha sido perjudicial para la fortificación abaluartada. Una Plaza Fuerte en arquitectura militar, se refiere a la disposición de una fortificación compuesta por castillo (fuerte) con vecindad anexa que en tiempos de conflicto, contribuía a implementar la acción de destacamentos permanentes en la defensa de las instalaciones. En América, abundan ejemplos de ciudades nacidas al amparo de fortificaciones militares. Durante el siglo XVIII la política de “defender poblando”, fue muy aplicada en Nueva España.
Un dato interesante es el encargo que el gobernador de Nacimiento, Sr. Briceño hace al ingeniero Sr. Roberto Davidson en septiembre de 1896, levantar un plano con el diseño de los jardines del nuevo recinto para ser utilizado como plaza pública. “El Gobernador se ha propuesto realizar plantaciones de árboles y arreglar hermosos jardines, de tal suerte que el espacio quede convertido en paseo público, encantador y atractivo, para tales efectos se han iniciado ya los trabajos de reparación del terreno y se han nombrado varias comisiones de vecinos….”, ver diario La Causa de domingo 13 de septiembre de 1896.
El Fuerte de Nacimiento fue declarado Monumento Nacional por el decreto N° 1312 del 25 de marzo de 1954.

Texto tomado del informe preparado por el arquitecto Sr. Luis  Eduardo Toloza Torres, “Acciones e Intervenciones Efectuadas en el Fuerte de Nacimiento (MN), período 2000-2011.

viernes, 8 de febrero de 2013

12 DE FEBRERO DE 1818 DECLARACIÓN DE LA INDEPENDENCIA DE CHILE



En 1818, a pesar del tiempo transcurrido desde la formación de la primera Junta de Gobierno, faltaba la declaración de la Independencia. Con tal objeto el director supremo, Bernardo O´Higgins Riquelme, ordenó que se abrieran en los cuarteles de cada ciudad registros donde podían firmar los partidarios de la declaración inmediata de la Independencia, o los contrarios a ella. La casi unanimidad de la ciudadanía se manifestó por la Independencia inmediata. En febrero O´Higgins recibió en Talca el documento. La proclamación solemne se efectuó en Santiago el 12 de febrero de 1818, primer aniversario de la batalla de Chacabuco. Fue redactada el acta por el ministro Miguel José de Zañartu, Juan Egaña Risco, Manuel de Salas Corbalán y Bernardo de Vera y Pintado. La proclamación se efectuó siendo gobernador interino de Chile Luis de la Cruz Goyeneche, por haberle delegado el poder el director supremo, Bernardo O´Higgins, al tener él que prestar sus servicios en el campo de batalla ante la inminente invasión de los realistas. Con ocasión de la proclamación de la Independencia se usó la nueva bandera que había reemplazado a la de la Patria Vieja y a la cual se le había cambiado la franja amarilla por una roja.
P.D.  Hay que destacar la activa participación de muchos nacimentanos en la lucha por la Independencia de Chile, entre ellos los patriotas Eusebio y Buenaventura Ruiz Guzmán.

Texto tomado del Diccionario Histórico y Biográfico de Chile de Fernando Castillo, Lía Cortés y Jordi Fuentes.
www.nacimientotumemoria.blogspot.com

miércoles, 5 de diciembre de 2012

DON JULIO FRANCISCO HEMMELMANN DUCOMUN (1916-1988)


Hijo de padre alemán y madre francesa, nació en Temuco el 24 de abril de 1916. Vivió sus primeros años en Lumaco antes de trasladarse a la provincia de BioBío con Emilio, uno de sus hermanos mayores. Llega Nacimiento a los 19 años, lleno de anhelos de triunfo. El propósito era uno en particular: trabajar en un rubro de la cerámica.
Contrajo matrimonio con Yolanda Bernasconi, con quien tuvo tres hijas y un hijo. Además, fue padre de un quinto varón, por quien se preocupó de la misma forma que el resto de sus  hijos.
La historia de Julio F. Hemmelmann D., está marcada por un destacado desempeño en la agricultura y la cerámica de Nacimiento; pero por sobre todo resalta su vocación de servicio público que le permitió relacionarse con gran parte de la comunidad nacimentana, incluso lo situó en la alcaldía de esta localidad durante dos períodos en la década del ´60.
PROMOTOR DE LA CERÁMICA
En la comuna de Nacimiento, en la primera mitad del siglo XX la cerámica encontró un escenario ideal en las condiciones naturales de la greda y arcilla del subsuelo, para convertirse en una de las actividades más importantes a lo largo de los años. No obstante, no bastó el regalo de la naturaleza para la consolidación de esta actividad. La calidad de las gredas y las actividades alfareras atrajeron a don Julio y su cuñado Bartolomé Serra, quienes con mucha dificultad lograron instalarse en 1932. En un comienzo, la actividad se centró en la producción de cacharros de greda, y más tarde, en 1939, la producción de loza fue paulatinamente reemplazada por tejas. Años después se fueron instalando diversas fábricas de cerámica dedicadas a la producción de variados productos como tejas, ladrillos, baldosas, baldosines y enchapes destinados a la construcción. Asimismo, la oferta incluía objetos cerámicos para jardinería y decoración. Tras 16 años trabajando en la fábrica “La Rivera”, que había fundado Bartolomé Serra.
Después de muchos esfuerzos Julio Hemmelmann se sumó a la sociedad que ya constituían Arturo Sheffield (agricultor de nacionalidad inglesa) y Francisco Giordana (constructor italiano e hijo de ceramistas). Ocupando el lugar que había dejado el Sr. David Barr. Con ellos trabajó hasta 1988, año en que falleció.
EL ALCALDE DEL PUEBLO
A la par de sus actividades agrícolas y de la industria de la cerámica, Julio Hemmelmann comenzó a involucrarse en lo que sería su gran vocación de servicio y el recuerdo que la historia dejaría estampado: el servicio público.
Fue elegido en 1960 a 1963:
 ALCALDE: Julio Francisco Hemmelmann  Ducomun (Partido Radical)
1° Regidor: Tomás Varela (Partido Liberal)
 2° Regidor: Andrés Gallegos Bizama (Partido Radical)                                  
3°  Regidor: Celedonio Medina Reyes (Partido Conservador Unido)
 4° Regidor: Víctor Eugenio Toledo (Partido Socialista)
 5° Regidor: Violeta Benavente (Partido Radical)
6° Regidor:   Armando Castillo López (Partido Radical).
Nuevamente asumió como primera autoridad comunal desde 1963 a 1966.
ALCALDE: Julio Francisco Hemmelmann  Ducomun (Partido Radical)
1° Regidor: Víctor Eugenio Toledo (Partido Radical)
2° Regidor: Celedonio Medina Reyes (Partido Conservador Unido)
3° Regidor: Andrés Gallegos Bizama (Partido Radical)
4° Regidor: José Zavala Ríos (Partido Demócrata Cristiano)
5° Regidor: Tomás Varela (Partido Liberal)
6° Manuel Bunster Correa (Partido Liberal)
Durante sus  períodos alcaldicios, Hemmelmann dedicó esfuerzos a diversos temas que concitaban un alto interés ciudadano. Por una parte, según consigna el periódico nacimentano “El Fuerte”, durante su gestión.
·         Se desarrolló un plan de implementación de alcantarillado y pavimentación urbana
·         Se arregló el servicio de urgencias del Hospital de Nacimiento
  • · Se habilitó el camino Nacimiento – Los Ángeles
  •   Se creó la filial de la Cruz Roja
  • · Se impulsó la creación del puente carretero
  • · Se planteó la necesidad de restaurar el Fuerte Histórico de la comuna
  • ·  Se inauguró el servicio telefónico para la comuna

Como miembro del Rotary Club, tuvo la oportunidad de luchar por el establecimiento del Liceo de Nacimiento, que en un principio fue particular. Se fundó en abril de 1958 y tres años después, el diputado  Sr. Manuel Rioseco Vásquez logró su traspaso al sistema fiscal.
Sin embargo, una de sus grandes apuestas fue la de apoyar y promover la llegada a la comuna de la gran industria forestal, en ese entonces la papelera Inforsa, que comenzó a operar a fines de noviembre de 1961.
PRESENCIA EN EL ÁMBITO DE LA SALUD
Además de su marcado sentido social, Julio Hemmelmann es recordado por el respaldo que otorgó al desarrollo de la salud comunal. Muestra de lo anterior lo constituye el Centro de Salud Familiar (CECOF) que lleva su nombre y que comenzó funcionando en calidad de “posta” hace más de 30 años en el sector El Pinar de Nacimiento. Los terrenos donde se emplaza este centro de salud fueron donados por el ex alcalde y en un esfuerzo conjunto entre la comunidad de Nacimiento, su municipio y el Servicio de Salud del Biobío, las nuevas dependencias fueron inauguradas en enero de 2007.

Biografía gentileza de su nieta la Sra. Verónica Hemmelmann.

sábado, 24 de noviembre de 2012

RAMÓN BELISARIO BRICEÑO O’RYAN


Nació en Santiago en 1858. Hijo de Pedro Juan de Arévalo Briceño y de Francisca Javiera Vincenti  O´ryan de los Ríos. Se dedicó al periodismo y fundó el periódico “El Album Literario”. Fue redactor del diario “El Independiente” desde 1884 y de “La Unión” de Valparaíso.
Fue Gobernador de Nacimiento y de Coronel. En febrero de 1903 fue nombrado Intendente de Llanquihue y el 25 de febrero de 1904 fue nombrado Intendente de Linares, permaneciendo en el cargo hasta el 9 de agosto del mismo año.
Fue Miembro del Círculo de Amigos de las Letras. Casó con Esperanza O´ryan Montt (hija de Ramón Vincenti  O’ryan de los Ríos y de Mercedes Montt Gómez), tuvo 3 hijos.
Biografía gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico, don Manuel Espinoza Llanca.

JOSÉ MIGUEL DEL ALCÁZAR RODRIGUEZ Y ZAPATA, COMANDANTE DEL FUERTE DE NACIMIENTO EN 1814



Nació en Valdivia en 1744. Hijo de Andrés del Alcázar y de Feliciana Rodríguez y Zapata Sanhueza. En 1756 ingresó al ejército como Cadete del Batallón de Infantería de Concepción y participó en las Campañas de la Araucanía.
El 7 de agosto de 1758 ascendió a Subteniente y el 9 de abril de 1785 ascendió a Teniente. El 22 de marzo de 1793 ascendió a Capitán.
“Fue uno de los oficiales más antiguos y de mayor grado que abrazó con entusiasmo la causa de la Independencia y que a pesar de los años sirvió con brillo y valor durante la Patria Vieja” (Virgilio Figueroa).
El 14 de agosto de 1813 ascendió a Teniente Coronel Graduado y fue Comandante del Batallón de Infantería de Concepción.
En 1814 fue nombrado Comandante de Armas de Nacimiento, en donde fue atacado por tropas realistas superior en número. Se defendió heroicamente y fue herido de gravedad, siendo tomado prisionero con toda la guarnición. Sus bienes fueron confiscados y fue desterrado a la isla Quiriquina. En 1817 logró escapar de este presidio y se reincorporó al ejército patriota con el grado de Teniente Coronel.
Falleció en Concepción el 22 de marzo de 1819. Casó en Purén el 30 de septiembre de 1764 con María Serafina Villagra teniendo 7 hijos ( José Antonio, José María, Bernardina, Tránsito, María Mercedes, Pedro y Andrés).

Biografía gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca.
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ABEL GÓMEZ OLIVARES, GUERRA DEL PACÍFCO Y GUERRA CIVIL DE 1891




Nació en Nacimiento el 1° de enero de 1849. El 30 de marzo
de 1868 ingresó a la Escuela Militar.
Participó en la Guerra del Pacífico como Teniente del Regimiento de Artillería N°1.
El 27 de septiembre de 1879 ascendió a Capitán del Regimiento de Artillería N°2.
Luchó heroicamente en la batalla de Tacna el 26 de mayo de 1880 y en la toma del Morro de Arica el 7 de junio del mismo año.
El 3 de diciembre de 1880 ascendió a Sargento Mayor Graduado del Regimiento de Artillería N°2 y luchó heroicamente en las batallas de Chorrillos y Miraflores el 13 y 15 de enero de 1881.
El 1° de febrero de 1884 ascendió a Teniente Coronel Graduado y fue nombrado Segundo Comandante del Regimiento de Artillería N° 2.
Al estallar la Guerra Civil de 1891 apoyó al gobierno de don José Manuel Balmaceda. Ascendió a Coronel y fue nombrado Comandante del Parque de Artillería de la División “Concepción”.
Luchó en la batalla de Concón el 21 de agosto  y en la batalla de Placilla el 28 de agosto de 1891.
Triunfante la revolución sufrió persecución y fue dado de baja del ejército. Falleció en Iquique el 12 de julio de 1912. Casó con Claudina Bordeux y tuvo 1 hijo (Carlos).

Biografía gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca.

MANUEL BUNSTER VILLAGRA Y MANUEL BUNSTER CARMONA


MANUEL  BUNSTER  VILLAGRA
Nació en Nacimiento en 1863. Hijo de José Bunster y Lucinda Villagra.
Estudió en Concepción y luego su padre lo envía a estudiar a Inglaterra y Francia, a su regreso a Chile estudió leyes en la Universidad de Chile y se recibió de abogado.
Fue administrador del Hospital de Angol y presidente del Banco de Concepción. Fue Regidor de Angol. Militó en el Partido Liberal y fue elegido Diputado por Angol, Traiguén y Collipulli desde 1891 a 1894. En 1902 fue Director del Club Hípico de Concepción y fue Socio Director del Club Hípico de Santiago.
En 1923 fue nombrado Director del Banco Hipotecario de Chile y se dedicó a la industria maderera siguiendo los pasos de su padre.
Organizó la Compañía Molinera El Globo y la Compañía Maderera El Sol.
Fue Director del Banco de Chile en 1923 a 1934  fue nombrado además Director de la Compañía Nacional de Seguros de Santiago, de la Compañía Azucarera de Tacna y Presidente de la Compañía de Seguros La Mapocho. Fue socio del Club la Unión.
 Falleció en Viña del Mar el 13 de febrero de 1934. Casó con Laura Carmona Ibieta (hija de Lisandro Carmona Trincado y de Luisa Ibieta Rioseco), tuvo 4 hijos, entre ellos Manuel.


MANUEL  BUNSTER  CARMONA
Nació en Concepción el 25 de Noviembre d 1911. Hijo de Manuel Bunster Villagra y de Laura Carmona Ibieta. Estudió en el Instituto Andrés Bello de Santiago y en Inglaterra.
Se dedicó a la agricultura junto a sus hermanos en Malleco y militó en el Partido Liberal. Fue Regidor de Nacimiento en 1935 a 1938 y Regidor de Negrete de 1953 a 1956, de 1956 a 1960 y de 1960 a 1961. Fue elegido Diputado por Mulchén, Laja y Nacimiento de 1961 a 1965 y fue nombrado miembro de la Sociedad Nacional de Agricultura.
Falleció en Santiago el 14 de junio de 1985. Casó el 4 de mayo de 1935 con Gabriela Paloma Correa Muñoz ( hija de Felipe Correa y de Rebeca Muñoz), teniendo 4 hijos (entre ellos Manuel y Verónica).

JUAN DE DIOS BULNES Y QUEVEDO


Nació en Concepción en 1761. Hijo de Toribio Alfonso Bulnes Corces y María Quevedo y Hoyos Obando.
Estudió en el seminario de Concepción y en 1785 se ordenó sacerdote. Fue Capellán de la guarnición de Nacimiento y luego Párroco de Talcahuano.
Al estallar el movimiento de Independencia, se plegó a la causa realista y en 1812 huyó a Lima. Regresó a Chile con la expedición del Almirante Antonio Pareja y fue nombrado Párroco de Valdivia.
Volvió a huir al Perú en 1813, para regresar a Valdivia con la expedición del Coronel Mariano Osorio. Fue cura de Talcahuano durante la Reconquista Española y en 1816 fue nombrado Canónigo de de la Catedral de Arequipa.
Después de la batalla de Ayacucho se embarcó hacia España y en 1825 fue nombrado Comendador de la Orden de Isabel la Católica y nombrado Canónigo de la Catedral de Oviedo.
Falleció en Oviedo en 1840.
Biografía gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca.

lunes, 19 de noviembre de 2012

MANUEL JOSÉ BULNES Y QUEVEDO



Nació en Concepción el 16 de junio de 1767. Hijo de Toribio Alfonso de Bulnes y Corces y de María Quevedo y Hoyos Obando. El  14 de octubre de 1779 ingresó al ejército como Cadete del Batallón de Infantería de Concepción y participó en la guerra de Arauco. El 13 de diciembre 1786 ascendió a Alférez y fue nombrado Comandante de Armas de Talcahuano y en 1788 fue destinado a la guarnición de Nacimiento.
El 2 de octubre de 1791 fue nombrado Comandante de Armas de Colcura y al año siguiente fue nombrado Comandante de Armas de San Pedro. El 6 de 1793 ascendió a Teniente y fue destinado a la guarnición de Juan Fernández.
El 14 de mayo de 1799 ascendió a Capitán y fue destinado a la guarnición de San Carlos. En 1810 fue comisionado por el gobierno de Francisco Antonio García Carrasco para apresar y trasladar a su embarque al Perú a Bernardo Vera y Pintado, Juan Antonio de Ovalle y José Antonio de Rojas. Más tarde colaboró con los Patriotas en las campañas de la Patria Vieja como ayudante del General  José Miguel Carrera.
En 1813 ascendió a Teniente Coronel y participó en el sitio a Chillán en agosto de ese año. Debido a las luchas internas entre patriotas desertó y se plegó a la causa Realista en julio de 1814.
Durante la Reconquista española ascendió a Coronel de Infantería y en 1815 fue nombrado organizador y Comandante del Batallón “Cazadores de Chile”. Fue destinado al Perú y más tarde luchó en la Batalla de Maipú el 5 de abril de 1818 como Ayudante del General Mariano Osorio.
Poco después participó en las primeras campañas  de la Guerra a Muerte y en 1819 se embarcó al Perú. Participó en las Campañas de la Sierra. Falleció en Lima en 1821, víctima de una enfermedad contraída en la campaña.
Casó en Concepción en 1793 con María del Carmen Vial (Hija de José María Prieto Sotomayor y de María del Carmen Vial Santelices), teniendo 4 hijos; María del Carmen, Miguel, Francisco y Manuel Bulnes Prieto.


NOTA: Biografía gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico don Manuel Espinoza Llanca

miércoles, 7 de noviembre de 2012

UN CAFÉ FRENTE AL ENEMIGO


UN CAFÉ 
FRENTE  AL  ENEMIGO
GUERRA DEL PACIFICO 1879-1884
El 12 de enero de 1881 el Ejército Peruano, que había organizado el Dictador, Generalísimo y Protector don Nicolás de Piérola, ocupaba las formidables y al parecer inexpugnables posiciones de Chorrillos, cuyo flanco derecho se apoyaba en el famoso Morro Solar, a cuya base, inabordable por el lado del mar, iban a morir las tranquilas y azuladas olas del Pacífico.
Todas las alturas, desde el mencionado Morro hasta la cerrillada de San Juan, estaban no solo erizadas de cañones, sino también sembradas de minas explosivas y cruzadas de fosos.
Sobre estas alturas y detrás de los fosos, trincheras de sacos de arena, minas y demás elementos defensivos, permaneció agazapado y con el ojo avizor y el oído aguzado para percibir cualquier ruido sospechoso, el ejército que el Dictador había aglomerado en número de 20.000 hombres dispuestos resueltamente a defender hasta la muerte la orgullosa y opulenta capital limeña del empuje de los chilenos que, en número inferior, habían acampado al pie de tan formidables defensas en la tarde de ese día, para atacar y rendir al amanecer del día del 13 de enero. El Napoleón peruano, antes de abandonar Lima, había jurado, a la usanza de los romanos, vencer o perecer en la demanda.
Mientras tanto el ejército chileno había aprovechado las sombras de la noche para desplegar sus efectivos con arreglo al plan que había acordado y resuelto su Estado Mayor.
El Regimiento de Caballería “Carabineros de Yungay”, al mando del Coronel don Manuel Bulnes Pinto, había recibido órdenes para pernoctar en el costado derecho de nuestra línea, protegido de la vista y de la ofensiva enemiga, por un alto barranco cortado a pique y de ahí, en una espaciosa hondonada arenosa, había echado pie a tierra a las doce de la noche y con la brida atada al brazo, los jefes, oficiales y soldados.
Luego se tendieron sobre la húmeda arena para descansar algunas horas y reparar las fuerzas que iban a ser tan necesarias al amanecer, momento fijado para el ataque.
Entre los jóvenes oficiales del Regimiento se distinguía uno de ellos por su carácter festivo y bromista, a la vez que sereno y disciplinado en los actos de servicio, el Teniente don Manuel Fornés, cuyo único defecto físico consistía en que tartamudeaba más de lo necesario a consecuencia de un susto que, según él decía, lo había hecho pasar un perro bravo en su adolescencia.
En la histórica noche en que nos referimos, el teniente Fornés, como todo el Regimiento, se había acomodado un confortable lecho en la arena, para lo cual su asistente que era todo un “peine”, el rey de los asistentes, como lo llamaban todos, le había acomodado con su sable una verdadera sepultura, en la que se acomodó el oficial tal como si se encontrara en el más mullido lecho de su lejana tierra. De ahí a dormirse y roncar fue cuestión de minutos.
Para la seguridad del ejército y para no denunciar al enemigo los movimientos y la presencia exacta de nuestros soldados, el General en Jefe don Manuel Baquedano, había hecho saber en la orden del día a todo el ejército, que era estrictamente prohibido fumar, hablar fuerte y hacer ruidos innecesarios, que pudieran ubicar nuestros batallones, que en tal caso se expondrían a ser ventajosamente cañoneados por las baterías peruanas.
Y era tan estricto en exigir  el cumplimiento de sus órdenes el General Baquedano, que conminaba con ser pasado por las armas al soldado u oficial que no respetara  lo ordenado.
A las dos de la madrugada, todo el ejército chileno ocupaba las posiciones que se le habían señalado y las tropas reposaban en el más absoluto silencio, a tal extremo, que nadie se habría figurado que al pie de aquellas formidables alturas acampasen cerca de 14.000 soldados, con caballería y artillería, listos para emprender al alba una de las más sangrientas y terribles batallas de aquella larga guerra.
El Teniente Fornés dormía cuando sintió que alguien le tiraba de una pierna, al mismo tiempo que oyó la voz de su fiel asistente que le decía muy quedo; Mi Teniente, ya está el café listo!
Oír esto y ponerse en pie, echando mano de su sable, fue todo uno, pues se le vino en el acto a la memoria la orden que no se podía fumar ni mucho menos prender fuego, bajo pena de la vida.
_ ¡Qué dices desgraciado!_ gruñó Fornés encolerizado_ ¿has prendido fuego para hacer café?
_ Si, mi teniente --contestó el leal servidor—pero  hemos hecho un fuego subterráneo, a lo minero…
Replicó el Teniente, --¿no sabes que hay orden de fusilar al que infrinja la orden del General?
--Sí, mi Teniente, pero la cosa ha sido tan bien hecha, que ni el General ni nadie, fuera de usted y otros asistentes, lo llegarán a saber nunca.
Acompáñeme, mi  Teniente y se convencerá de  que no hay peligro y en cambio se servirá usted una buena cachucha de rico café hirviendo, de legítimo poroto.
El Teniente Fornés estaba a todo esto medio yerto y mojado desde la coronilla hasta los  talones de la famosa “camanchaca”, que es una niebla espesa y húmeda, capaz de trasminar de frío a una osa polar. Pensó que era su deber averiguar cómo se habían atrevido a infringir las terribles órdenes superiores aquellos desalmados asistentes, a los cuales era necesario castigar ejemplarmente  después de la próxima batalla, si es que el plomo enemigo no les evitaba tal afrenta.
A gatas, el asistente y el oficial, llegaron en pocos minutos al borde de la quebrada,  donde el cerro formaba un murallón de tierra cortada a pique. Con gran asombro el oficial vio que a modo de labor minera, se internaban en la tierra unos tres o cuatro metros, en forma de zigzag. En el fondo de aquel endiablado dédalo, habían encendido una regular hoguera, sobre tres piedras, hervía y humeaba un tacho, del que se escapaban los agradables e incitantes vaporcillos del café, que aunque fuera de porotos, en esos instantes podía confundirse con de un legítimo Moka, o con el no menos aromático de las sierras bolivianas de Caravalla.
Ante tan espléndido y no soñado “panorama” y el tufo del cafecillo aquel dio al traste con la disciplina y con el ukase mortal del señor General en Jefe.
Dos cachuchas de café, rociado con un tanto de pisco de Ica, cuya provisión no descuidaban aquellos asistentes tan alentados, contribuyeron a borrar de la cabeza del Teniente los negros propósitos de castigos ejemplares que había proyectado, como justa y dolorosa medida disciplinaria.
Pero el Teniente era demasiado buen camarada para dejar sin participación a su alentado Capitán, que lo era el valiente y esforzado don Juan Ramón Terán, oficial que tenía fama de ser tan terrible sableador en la batalla como estricto observante de la disciplina y pensando que aún había raciones de café, mandó en comisión a su asistente para citar al Capitán a la escondida cueva. Al poco rato y a gatas, como el Teniente, hizo su entrada en ella el terrible Capitán, que al ver la hoguera y el café y al recordar la orden del General, principió por echar contra el Teniente y los soldados que se habían atrevido a infringir las órdenes, el más tremendo y cargado “café”, de que se tenía memoria en los anales del disciplinado Regimiento “Carabineros de Yungay”.
--Mi Teniente Fornés! –rugió el Capitán—es usted responsable de esta falta a las órdenes superiores y mañana, después de la batalla, se presentará arrestado en banderas para responder de esta falta.
--A la orden, mi Capi… Capi… Capitán, contestó el Teniente, sorbiendo su tercera y última cachucha de café, pero esto no  qui… quita que… que usted se sirva un tra… tra… traguito de café para desentumir el frío, que yo mañana haré lo posible pa… pa… para no darle trabajo al Con… Con… Consejo de Guerra.
Y de ahí que el bravo y terrible Capitán Terán, famoso por su estrictez, al sentir el tufillo de aquel endiablado brebaje y el vaho del excelente piscolabio que le llegaba tentador y aromatizado, cayó también en la tentación de probarlo y una tras otra se sorbió dos de aquellas tentadoras cachuchas, al terminarlas y limpiarse el frondoso mostacho, que en aquellos tiempos constituía el marcial adorno de los militares, se acordó a su turno de que su mayor, que lo era don Manuel R. Barahona, podía quizás compartir con ellos la responsabilidad de aquel flagrante pecado militar y un nuevo asistente partió también a gatas y en comisión para convocar al señor Mayor del heroico Regimiento, a la cueva misteriosa, en donde se había dado al traste con las órdenes del ilustre General en Jefe, don Manuel Baquedano.
Así como habían llegado el Teniente y el Capitán, hizo su entrada en la cueva a gatas y con el sable a la rastra, el Mayor don Manuel Barahona.
Si grande y justificada fue la indignación del Capitán, el estallido de enojo del Mayor fue como la erupción de un volcán y conminó a esos subalternos que así, con tanta audacia como cinismo, se permitían agravar su falta, invitándolo a él, al tercer jefe del Cuerpo, a coopera en tamaño delito.
Pero el tufillo aquel y las caras de santos mocarros que habían adoptado los delincuentes, influyeron de tal modo en el espíritu del Mayor, que mandando a los cien mil de a caballo, la dignidad de su rango, cayó también en la tentación y se tomó una buena cachucha de café.
Lo mismo que el Teniente y al Capitán, se le ocurrió que el 2° jefe, el Teniente Coronel Graduado don José Miguel Alcérreca, bien merecía también ser pasado por las armas por aquel delito que, con ser tan grave, tenía la cualidad de calentar el cuerpo y confortar el espíritu.
Ahora fue el turno del  Teniente Fornés quien recibió el encargo de ir donde el bravo Alcérreca, que embozado en su amplia capa de caballería se paseaba a grandes pasos, tratando de desentumecer sus miembros ateridos por la terrible camanchaca.
Más… el bravo Fornés perdió el valor al recordar que el 2° jefe de los Carabineros, era aquel soldado, que ha semejanza de los mariscales de Napoleón, no entendía de que alguien pudiera llegar a cometer una falta contra la disciplina y el honor militar y en cuatro patas y como el criminal que rodea y acecha a la víctima, llegó a pocos metros de donde se paseaba el Comandante, se le atrofiaron las piernas, le flaqueó el corazón y dando un rodeo más que prudente, iba a emprender una vergonzosa retirada cuando el Comandante lo alcanzó a percibir, desenvainó el sable no poca fue la sorpresa al encontrarse con el Teniente don Manuel Fornés, de la 1° compañía del segundo escuadrón, que trataba de escabullir el cuerpo.
--¿Qué significa esto, Teniente Fornés?, preguntó el Comandante Alcérreca al oficial, que fiel al respeto y a la disciplina se había puesto en dos pies, ¿no sabe usted que está estrictamente prohibido que los oficiales se separen por ningún motivo de sus Compañías?
Contestó el Teniente, --Es, es, es, que mi Coman…Comandante que, que, yo venía pa… pa…para ofrecerle una, una tacita de ca… ca…café, mi Co… Co… Coman…dante…
--¡Usted debe estar loco o soñando, mi Teniente; váyase a dormir y déjese de tacitas de café, mañana después de la batalla se presenta arrestado en el cuerpo de guardia!
--Co… co…conforme mi Coman…Coman… dante…, seguramente yo, yo, es… es… estaba soñando.
El Teniente Fornés se fue renegando de haber tenido la peregrina idea de ofrecerle al Comandante una taza de café con excelente pisco, cuando la orden del día había prohibido hasta fumar a los 14.000 hombres que formaban el glorioso Ejército de Chile.
Y he ahí como el 2° Comandante y también el Coronel  don Manuel Bulnes no disfrutaron el  haber calentado el cuerpo con aquel famoso café clandestino horas antes de la memorable Batalla de Chorrillos.
Aquel día 13 de enero de 1881, el Capitán don Juan  Ramón Terán Ruiz, nacido en Nacimiento,  entregaría heroicamente su vida combatiendo por nuestra Patria. Había participado en el Combate de Buenavista el 18 de abril de 1880, en la Batalla de Tacna el 26 de mayo de 1880, en el Asalto y Toma de Arica el 7 de junio de 1880 y finalmente en la Batalla de Chorrillos el 13 de enero de 1881.
 Parte de Guerra del Coronel Bulnes: “Este resultado ventajoso para las armas de la Patria, no se obtuvo sin que tuviéramos que lamentar algunas dolorosas y sensibles pérdidas, entre ellas las del bravo y valiente Capitán Terán y otros individuos de tropa, que pagaron noblemente su tributo de amor a la patria y a la gloria de su bandera”
Lima, 20 de enero de 1881.
Libro: Crónicas de Guerra, Relatos de un Ex Combatiente de la Guerra del Pacífico y la Revolución de 1891 del Mayor de Ejército don J. Arturo Olid, tripulante de la Covadonga.
Parte de Guerra: Coronel don Manuel Bulnes Pinto, del Regimiento Carabineros de Yungay.

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lunes, 22 de octubre de 2012

BATALLÓN MOVILIZADO DE NACIMIENTO GUERRA CIVIL 1891


PERTENECIENTE A LA DIVISIÓN  CONCEPCIÓN

PLANA MAYOR:

COMANDANTE: Zenón Canales

SARGENTOS MAYORES: Gerardo Pelissier y Arturo Fuentealba

CAPITANES AYUDANTES: Emilio Gana O. y Elías Elgueta

CONTADOR: Floridor Bravo

PRIMERA COMPAÑÍA:

CAPITÁN: Joaquín Díaz Garcés.

TENIENTE: Néstor Ehijos Gallegos

SUB TENIENTES: Víctor Carrasco y Carlos Gana O.

SEGUNDA COMPAÑÍA:

CAPITÁN: Antonio García

TENIENTE: Nemesio Martínez

SUB TENIENTES: César Ehijos Gallegos y Víctor Manuel Villagrán

TERCERA COMPAÑÍA:

CAPITÁN: Manuel Florín E.

TENIENTE: Guillermo Terán

SUB TENIENTES: Erasmo Velozo y Luis R. Manzano

CUARTA COMPAÑÍA:

CAPITÁN: Carlos Federico de la Barra Ruiz

TENIENTE: Alcibíades Vera

SUB TENIENTES: José Patricio Arancibia y Abraham Cerda

SOLDADO: Lisandro Riquelme

NACIMENTANOS EN REGIMIENTOS DE LÍNEA

CORONEL: Abel Gómez Olivares, Comandante del Parque de Artillería de la División "Concepción"


CAPITÁN: Armando Terán Lavín, Regimiento 2° de Línea Tacna.


FUENTE: “La Guerra Civil de 1891”, de Francisco Javier Díaz V. Tomo  N° 1 “La Campaña del Norte” , publicado en 1942.
Información enviada por Rodrigo Ignacio Riquelme González.

martes, 9 de octubre de 2012

BATALLÓN MOVILIZADO DE NACIMIENTO DE LA GUARDIA NACIONAL



Los orígenes de la GUARDIA NACIONAL se remontan a las milicias coloniales, conformadas por los vecinos en armas para defenderse de los bandidos, sublevaciones indígenas, hacer guardia y prevención policial en las ciudades, cobrando especial relevancia como auxilio del Ejército Español.
Durante la guerra de Independencia fueron la base de conformación del Ejército Patriota y del Ejército Libertador de Los Andes.
Consolidada la Independencia, en 1825 se creó oficialmente la Guardia Nacional a la que debían servir como voluntarios, durante 10 años todos aquellos hombres que no cumplieran funciones religiosas, públicas o de utilidad pública (panaderos, bomberos, etc.) Sin embargo, esta no tuvo un desarrollo significativo sino hasta la gestión ministerial de don Diego Portales, cuando cobró especial importancia y desarrollo, convirtiéndose en un contrapeso militar al Ejército de Línea, en caso que surgiera un caudillaje militar en su interior que atentara contra el sistema político.
El accionar de la Guardia Nacional era considerado vital ante un ejército de línea,  pequeño y de bajo costo, por el auxilio que prestaban en el patrullaje rural, resguardando cárceles y otras labores, como asimismo por contemplar una reserva militar de 30 mil hombres que podían ser movilizados en caso de emergencia nacional.
Así, la constitución de 1833 contempló la obligación de servir en las milicias y se estableció en el presupuesto nacional su financiamiento permanente. Del mismo modo, los milicianos, entre 14 y los  50 años, fueron obligados a recibir instrucción militar una vez a la semana y a costearse su propio uniforme.
Posteriormente durante el gobierno de don Manuel Bulnes Prieto, se dictó un decreto (10 de octubre de 1845) que vinculó y subordinó la gestión de la Guardia Nacional al Ejército de Línea, estableciendo una Inspección General en ella conformada por oficiales que debían velar por su correcto  funcionamiento y progreso.
La Guardia Nacional también sirvió como contingente electoral forzado de los sucesivos gobiernos. Esta estrecha ligazón con la Moneda explicó que los “Cívicos”, como fueron llamados sus miembros, optaran siempre por defender los gobiernos constituidos, incluso contra organizaciones en las que muchos participaron, como en el levantamiento de la Sociedad de la Igualdad, de abril de 1851.
De cara al exterior, su aporte fue trascendental en la guerra contra la Confederación Perú- Boliviana, en la ocupación de la Araucanía, en la Guerra del Pacífico y en la Guerra Civil de 1891.
La modernización de Ejército de fines del siglo XIX  y la instauración del Servicio Militar Obligatorio en 1900 marcó su declive. De esta manera terminó un ciclo en que junto al Ejército, la Guardia Cívica fue un pilar de la defensa terrestre del Estado chileno en el siglo XIX.
Gentileza de Rodrigo Ignacio Riquelme González.
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sábado, 4 de agosto de 2012

JOSÉ CIENFUEGOS SILVA


           
n  Nació en Talca en 1790.
n  El 16 de marzo de 1812 fue nombrado Alférez del Regimiento de Milicias de Caballería de Talca.
n  Participó en las campañas de la Patria Vieja como Capitán del Escuadrón Dragones de la Patria .
n  En abril de 1817 fue nombrado Comandante de una columna patriota que tomó posesión de Los Ángeles.
n  Dirigió el asalto que incorporó definitivamente a Nacimiento  al Chile Republicano, el 13 de mayo de 1817.
n  Luchó en el combate de Carampangue el 27 de mayo 1817.
n  Fue asesinado por montoneros  realistas a orillas del río Lebu el 30 de junio de 1817.

Gentileza del Licenciado en Historia e Investigador Histórico, don Manuel Espinoza Llanca.

Links de Interés

  • www.laguerradelpacifico.cl
  • www.veteranos79.cl
  • www.memoriachilena.cl
  • www.chiletumemoria.cl